La conservación y restauración de manglares en el golfo de Guayaquil es el pilar del proyecto que se prevé ejecutar en este 2025 y por cinco años en esta zona.
La iniciativa busca preservar el ecosistema que mejor servicio brinda para combatir el cambio climático al poder almacenar más carbono que otros bosques. Se resalta también su rol como barrera natural ya que protege infraestructura, viviendas y comunidades ante tormentas y oleajes.
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Alcance y actores clave del proyecto
La intervención se concentra en el golfo, que tiene un estimado del 80 % de los manglares del país.
Se implementará en ocho municipios: Arenillas, El Guabo, Machala, Santa Rosa, Guayaquil, Durán, Balao y Naranjal, priorizando comunidades tradicionales que dependen del manglar.
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“Es un proyecto que va a fortalecer todo el trabajo que se ha venido haciendo para la conservación y restauración de manglares”, explicó Nelson Zambrano López, gerente de conservación y restauración marino-costera de Conservación Internacional Ecuador.
Impulsores y mecanismos de acción
Conservación Internacional Ecuador y la empresa privada, a través de Unilever, impulsan Golfo Vivo, un proyecto para escalar la conservación y restauración del manglar.
La iniciativa, que fue presentada este lunes 23 de marzo, trabajará con los acuerdos de uso sostenible y custodia del ecosistema manglar (Aucems), un mecanismo vigente desde hace aproximadamente 26 años.
“Vamos a apoyar a las organizaciones que manejan estos acuerdos para que puedan implementar planes de manejo, renovar acuerdos o acceder a nuevos”, indicó.
Acciones y metas de restauración
Las acciones incluyen asistencia técnica y fortalecimiento de capacidades para comunidades vinculadas al manglar, como pescadores y recolectores de cangrejo y concha.
En el componente de restauración, el proyecto contempla intervención directa en territorio. “Las organizaciones van a poder trabajar en viveros de manglar, siembra y monitoreo de las áreas”, precisó.
Se establecerán quince viveros de manglar que producirán un estimado de 1,2 millones de plántulas y beneficiarán directamente a alrededor de 3.000 personas.
La iniciativa fija dos metas que son proteger 30.000 hectáreas de manglar y restaurar 2.600 hectáreas.
Durante la ejecución del proyecto se priorizarán zonas degradadas. “En sitios donde antes hubo manglar, volver a sembrar o recuperar condiciones para que crezca de forma natural”, explicó Zambrano.
Amenazas históricas y objetivos futuros
Advirtió que, fuera de áreas protegidas, el manglar se mantiene en condiciones limitadas.
En cuanto a las amenazas, recordó que históricamente el ecosistema ha sido afectado por el crecimiento urbano sin planificación y la expansión camaronera.
“Hace 30 años las tasas de deforestación eran mucho más altas; en los últimos años han bajado notablemente, aunque todavía existen”, explicó.
El objetivo, añadió, es “mantener esas tasas en niveles bajos y conservar lo que aún existe”.
Impacto social y coordinación institucional
Marcos Dueñas, general manager de Unilever Ecuador, recalcó que lo que se busca es fortalecer comunidades costeras vulnerables.
El proyecto pretende promover el liderazgo de las mujeres y buscará capacitar a 300, apoyar emprendimientos comunitarios y generar 350 empleos locales.
La iniciativa se ejecutará en coordinación con el Ministerio de Ambiente y Energía para otorgar nuevos acuerdos o renovar los existentes. (I)