Padres de familia que tienen a sus hijos en academias de fútbol que entrenan en el parque Samanes ven con preocupación el último hecho que dejó un profesor muerto.
En redes sociales proliferaron las reacciones de representantes que acuden junto con los menores a entrenamientos.
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“Qué miedo todo, pudo haber sido un niño o un joven que llega inocentemente a jugar o a entrenar”, escribió un usuario en X (antes Twitter).
Juan Garcés Lucas murió al recibir una aparente descarga eléctrica cuando recogía una pelota que cayó a pocos centímetros de un cerco metálico la tarde de este martes, 20 de enero.
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El formador de arqueros, de 36 años, se electrocutó al tener contacto con el metal que rodeaba la cancha.
Niños y padres de familia que estaban en las prácticas observaron el hecho y mencionaron que los incidentes con la energía y los cercos se habían notificado desde diciembre.
Raúl Pérez, dueño de la academia RP1, de la que formaba parte Garcés, comentó que este lunes —un día antes de la muerte del formador— otro niño de una academia vecina también recibió una descarga eléctrica leve. Al menor se le revisó el cuerpo para observar cualquier quemadura o herida.
“La corriente lo tiró, pero no tuvo ningún raspón o algo”, dijo Pérez. Solo de la academia en la que trabajaba Garcés acuden al menos 70 niños en diferentes horarios al parque Samanes.
Según el dueño del club, serían más de 200 niños y adolescentes que llegan a las canchas que colindan con la avenida Paseo del Parque para entrenar fútbol y que forman parte de distintas academias.
“Hoy fue el profesor, pero pudo haber sido un niño y por eso es que pedimos explicaciones, justicia por esta muerte”, agregó Pérez.
Un grupo de representantes de menores que forman parte de la academia RP1 llegó a la avenida Paseo del Parque, a la altura de uno de los ingresos a Samanes, con carteles al mediodía de este miércoles, 21 de enero.
“Negligencia” y “Falta de mantenimiento” fueron los términos que se leyeron en las pancartas que levantaron los padres de familia en un plantón pacífico. Estudiantes del profesor Garcés también acompañaron a sus representantes.
“Estamos preocupados porque nuestros niños vienen acá a entrenar, venimos los padres también, venimos con otros de nuestros hijos, que son inquietos. A veces uno por colaborar pasa las pelotas que caen hacia los cercos. El profesor Jacki (apodo con el que era conocido Juan Garcés) murió, pero pudo haber sido un niño o hasta nosotros mismos”, mencionó una madre de familia que acudió al plantón de este miércoles.
Otra madre dijo que esperará a conocer los correctivos que se harán en el parque y, según ello, enviará —nuevamente— a su hijo a entrenar. El niño, de 12 años, practica en otra cancha dentro del parque Samanes.
“Tenemos que ver qué harán, qué seguridades van a tener los chicos, qué seguridades también vamos a tener nosotros, porque con esto no vamos a saber dónde pisar o dónde arrimarnos”, añadió.
El dueño de la academia RP1 indicó que prevé tener una reunión con la directiva de su grupo para analizar si se mantienen con los entrenamientos en el parque Samanes.
“Debemos velar por la seguridad de los chicos. Hasta da miedo caminar por ahí porque hay cables pelados en todos lados”, subrayó.
Además, detalló Pérez, están a la espera de una reunión con autoridades municipales para conocer las acciones y los correctivos que se ejecutarán tras este caso, así como para informarse del apoyo que tendrá la familia de Juan Garcés. (I)