El dueño de un negocio de Samanes 6, en el norte de Guayaquil, prefirió cerrar su local a estar sujeto al pago de extorsiones.
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El último hecho violento en Samanes ocurrió esta semana cuando extorsionadores dejaron tacos de dinamita al pie de una peluquería del sector.
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El dueño de un negocio de Samanes 6, en el norte de Guayaquil, prefirió cerrar su local a estar sujeto al pago de extorsiones.