Solo 2 minutos bastaron para que las llamas consumieran todo a su paso. Han transcurrido nueve días desde el incendio que afectó a la Unidad Educativa Fiscal José Elías Altamirano, ubicada en la cooperativa Piso y Techo, en la Floresta 2, en el sur de Guayaquil. El siniestro destruyó tres aulas móviles y gran cantidad de material didáctico, dejando sin espacios de clases a 250 niños entre 5 y 8 años.