En una vivienda del sector El Recreo, la enfermedad llegó primero a un adolescente de 13 años. Días después, el malestar alcanzó a su primo de 8 y luego al padre de familia.

“En mi casa casi todos hemos estado así. Pienso que sí es viral o por el agua que no hay. Llenamos con tanqueros y creo que algo tiene que ver con ello”, relató Carlos Pérez, mecánico de 37 años.

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Según su testimonio, los síntomas se repiten con características similares: vómitos, diarrea y debilidad.

“Ya llevo tres días así y tuve que pedir permiso para hacerme ver en el dispensario. Me dijeron que tomara un jarabe, reposo e hidratación”, explicó.

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En su núcleo familiar, solo su esposa no ha presentado molestias en lo que va del año.

La situación se presenta después del periodo en el que varios sectores de Durán permanecieron sin suministro regular de agua potable debido a fallas en el sistema de acueductos.

Durante un lapso de días, el abastecimiento se realizó mediante tanqueros, acción que se ha desarrollado continuamente ante periodos de escasez. Luego, el servicio de agua por tubería se restableció de manera paulatina.

Habitantes de Durán buscan atención médica por malestares digestivos tras semanas de irregularidad en el suministro de agua potable. Foto: Ana Encarnación

En el Hospital General Dr. Enrique Ortega Moreira, instalado en Durán, también han llegado ciertos casos con malestares. Así, por ejemplo, en días pasados, Martina acudió con su padre, un albañil de 43 años que arrastra síntomas desde hace más de dos semanas.

“Le detectaron gases en el estómago. Le pusieron suero, pero luego volvió con vómitos y dolores. Ahí le dijeron que tenía infección en el estómago y un principio de anemia”, contó.

El paciente no presentó diarrea, aunque sí vómitos constantes y distensión abdominal. “Nos indicaron tratamiento por siete días y si no mejora, llevarlo a un hospital de internación”, añadió.

Recomendaciones médicas ante la situación

Desde una perspectiva profesional particular, la médica general Doris Moya explica que este tipo de afecciones suele intensificarse en temporada invernal, cuando el clima, el manejo del agua y las condiciones ambientales inciden en la aparición de infecciones gastrointestinales.

Señaló que el contacto con aguas estancadas, el consumo de líquidos sin hervir y la conservación inadecuada de alimentos pueden influir en la proliferación de bacterias.

La profesional recomienda mantener prácticas de higiene, hervir el agua antes de consumirla y acudir a evaluación médica ante síntomas persistentes como dolor abdominal intenso, vómitos continuos o diarrea frecuente, ya que en ciertos casos puede requerirse hidratación hospitalaria y seguimiento clínico. (I)