Los guayaquileños guardaron —momentáneamente— los encauchados y las botas para usar abanicos, ropa ligera, gorras y gafas por las altas temperaturas, el intenso sol y la humedad registrada en los últimos días.
Uno de los últimos eventos lluviosos persistentes que derivó en acumulación de líquido en más de una treintena de sectores se reportó el miércoles 11 de marzo, hace una semana.
Segura EP coordinó acciones al registrarse precipitaciones de moderadas a fuertes, acompañadas de tormentas eléctricas, y que alcanzaron un acumulado máximo de 76,2 mm en la estación pluviométrica de Guayacanes. Al menos 39 puntos registraron acumulación de agua.
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En días siguientes, a pesar de que el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inmahi) alertó de lluvias de intensidad variable en diferentes localidades, las precipitaciones han sido aisladas en el Puerto Principal.
En ciertos días, se han presentado instantes de lluvias focalizadas, como la madrugada del jueves 18, en la Garzota, y la tarde de este jueves 19, en el centro porteño.
El técnico Carlos Naranjo explicó que desde el pasado 12 de marzo la ciudad experimenta una disminución de lluvias y también gran parte de la región Litoral sur.
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Para el tercer mes del año se habían estimado lluvias frecuentes y tormentas eléctricas, tomando en consideración el febrero lluvioso que lo antecedió.
Naranjo explicó que la disminución temporal de lluvia responde al fortalecimiento de los vientos alisios (corrientes de aire constantes y regulares) provenientes de un sistema atmosférico llamado anticiclón del Pacífico sur.
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Estos vientos disminuyen el contenido de humedad y bajan e inhiben también la nubosidad que propicia la generación de lluvias. Este escenario podría extenderse al menos por tres o cuatro días en esta semana, estimó el técnico del Inamhi.
Naranjo añadió que en los últimos días se han tenido vientos del sur en superficie que transportan masas de aire relativamente más secas, así como también en los niveles medios. Esto, de hecho, ha sido uno de los factores que ha permitido observar al volcán Chimborazo en horas de la tarde.
Sin embargo, este periodo de ‘atenuación’ o de ausencia de lluvias es temporal. “No significa que terminó la temporada de lluvias”, citó.
De hecho, se proyecta la reactivación de lluvias hacia finales de marzo e inicios de abril.
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Para este mes se espera una media de 335,2 mm. A la fecha, con las precipitaciones registradas se ha llegado a 191, según mediciones hechas en la estación aeropuerto. La cifra es solo el 57 % de lo proyectado para el mes, considerado uno de los más lluviosos.
El Inamhi explicó que se mantienen las condiciones cálidas del océano y producen mayor humedad en la Costa ecuatoriana. Por ello, entre las 10:00 y las 16:00 hay cielos con poca nubosidad, ingreso de rayos UV, aumento de temperatura entre 32 a 33 grados y sensación térmica elevada.
“Aún el mar adyacente a la costa se mantiene más cálido de lo normal y eso hace que las temperaturas nocturnas también se mantengan elevadas”, explicó Naranjo.
En Guayaquil, las temperaturas mínimas en los últimos días se han mantenido entre 25 y 26 grados y las máximas están entre 32 y 33 grados.
La sensación térmica, por su parte, es mayor aproximadamente 37 y 38 grados. Este escenario climático se prevé que se mantenga al menos hasta este fin de semana.
En el último pronóstico del tiempo emitido por el Inamhi hasta el 20 de marzo se estima que en Guayaquil habrán chubascos en la madrugada y cielos parcialmente nublados durante la mañana. (I)


