Las lluvias recientes han vuelto a poner en evidencia una problemática recurrente en Guayaquil: la obstrucción de sumideros y alcantarillas por acumulación de desechos.
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La mala disposición de residuos continúa siendo un detonante clave de las anegaciones que afectan las calles.


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Las lluvias recientes han vuelto a poner en evidencia una problemática recurrente en Guayaquil: la obstrucción de sumideros y alcantarillas por acumulación de desechos.