La Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Guayaquil (Emapag) alertó de prácticas industriales que están afectando el funcionamiento del sistema de tratamiento de aguas residuales de la ciudad.

Según la entidad, la red sanitaria fue concebida principalmente para recibir descargas domésticas; sin embargo, la descarga de efluentes industriales sin el tratamiento previo obligatorio y el uso excesivo de químicos están reduciendo la eficiencia de las plantas y agravando la generación de malos olores.

Prácticas industriales que afectan al sistema

El gerente general de la Emapag, David Ortiz, informó que se han identificado alrededor de 90 industrias que no estarían cumpliendo con el tratamiento adecuado de sus vertidos conforme a la normativa nacional vigente.

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Esta situación provoca sobrecargas en la red sanitaria y dificulta los procesos de depuración.

Durante un recorrido de obra por la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Los Merinos, ubicada junto a las lagunas de oxidación Guayacanes-Samanes, Ortiz explicó que algunos desechos recorren largas distancias dentro de la ciudad antes de llegar a las plantas.

“Imagínense desechos de harina de pescado que vienen desde la vía a Daule, cruzan toda la ciudad hasta llegar acá. Y con el calor es justamente cuando se generan mayores olores”, señaló.

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El impacto de los tensoactivos y el llamado a la acción

A esta problemática se suma la presencia de altas concentraciones de tensoactivos, compuestos utilizados principalmente en productos de limpieza, que interfieren con los procesos biológicos de las plantas de tratamiento.

Ortiz advirtió que “los niveles de tensoactivos que tienen los jabones y detergentes que se producen en el país triplican la norma internacional”, lo que genera complicaciones para la salud y resulta nocivo para el ambiente.

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La Emapag apuntó que esta situación ya ha sido puesta en conocimiento de las autoridades nacionales competentes y que se requiere una acción articulada para corregirla.

“Necesitamos conversar con el Ministerio de Ambiente, también necesitamos conversar con el Ministerio de la Producción”, afirmó el gerente general.

Ortiz remarcó que trasladar al sistema público el tratamiento de descargas industriales tendría un impacto económico para la ciudad. (I)