Comía fritada hasta dos veces a la semana, gustaba a diario del cocolón, desayunaba guatita, encebollado, platillos que alternaba con grasas saturadas. Las sopas no eran de su agrado, en cuanto a líquidos prefería el caldo de bolas. Esa era parte de la alimentación que Ricardo Molineros, de 68 años, mantuvo desde su juventud hasta hace poco, cuando le diagnosticaron cirrosis hepática y, en consecuencia, requería de un trasplante de hígado.

Ocurrió en el 2018, la noticia le afectó a tal punto que necesitó de apoyo psicológico, pues era renuente a comunicarle a su familia la enfermedad y situación que atravesaba.

Luego de una espera de dos años, el pasado 27 de octubre Molineros, quien manejaba un tanquero (repartidor de agua) de su propiedad, recibió un trasplante de hígado en el hospital Luis Vernaza, cirugía que marcó un récord en esa tipología, pues se convirtió en la número 100 de dicho sanatorio de la Junta de Beneficencia de Guayaquil.

Las principales causas de la cirrosis en Ecuador son hígado graso no controlado (genera inflamación y degeneración a largo plazo) y la hepatitis, detallaron galenos del Vernaza, donde la sobrevida es de más del 90 % de todos los casos.

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Paciente 100 beneficiado con trasplante de hígado en el hospital Luis Vernaza recibe el alta médica en medio de agradecimientos

El hombre fue dado de alta ayer, en medio de la alegría de su esposa, Maritza Hidalgo, y de uno de sus dos hijos, quien ahora maneja el tanquero que genera los ingresos familiares. Su compromiso y mensaje: alimentarse sanamente.

“Bebedor yo no he sido, o sea no consecuentemente. De repente, en una reunión. Fue el hígado graso, eso es lo que yo calculo que me deterioró el hígado”, refirió Molineros con la voz entrecortada por el llanto que no pudo contener al agradecer el desempeño del equipo médico integrado por Cristian Arias, jefe de trasplante hepático; Gonzalo Benalcázar, coordinador de ese programa; entre otros galenos.

El sexagenario recordó que a los 35 años le diagnosticaron hígado graso, pero nunca atendió las prescripciones médicas, ni se sometió a los tratamientos sugeridos. Luego llegaron la diabetes e hipertensión.

“Nunca hice caso, me hice rutinario (sedentario). En el 2018 yo fui a una consulta, porque tenía ciertos síntomas como de gases. Me hicieron los exámenes y me detectaron la cirrosis”, comentó el hombre antes de recibir el alta médica.

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Maritza Hidalgo, su cónyuge, mencionó que se enteró de la enfermedad de su esposo cerca del segundo semestre de ese año. Hasta entonces, agregó, él no seguía una dieta, pero ya había perdido el apetito y peso.

“La noticia fue terrible, porque imagínese una cirrosis es como un cáncer, y las probabilidades de vida de él eran casi nulas”, señaló. Desde ese momento, Molineros cambió su dieta y la espera por un donante del órgano se hizo más llevadera al tener el apoyo de sus seres queridos.

El doctor Gonzalo Benalcázar explicó que el trasplante hepático es un proceso que requiere de una evaluación previa de los potenciales candidatos (donantes) para pasar a una cirugía de alta complejidad y a una recuperación (del receptor) primero en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y luego ya en sala.

Hospital Luis Vernaza llegó a 100 trasplantes hepáticos

“Inicialmente nosotros conocemos al paciente en una consulta de rutina donde se ve la indicación del trasplante (…) la principal indicación del paciente es la cirrosis hepática. Si el paciente cumple las características para acceder a un trasplante es evaluado, se ve si no tiene contraindicaciones para el trasplante, luego de eso ingresa a una lista de espera”, indicó el galeno.

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Mientras está en esa lista, refirió, el paciente tiene controles consecutivos para valorar su estado hasta que llegue el órgano.

La cirugía depende de la disponibilidad de este y en el hospital Luis Vernaza esa espera ha sido de 12 horas (luego de estar en la lista) hasta dos años, como el caso de Molineros, manifestó Benalcázar.

Cristian Arias, jefe de trasplante hepático, añadió que la operación dura 12 horas y abarca la extracción del órgano del donante hasta la implantación en el receptor. (I)