La necesidad de tener opciones de almuerzo rápido, económico y variado llevó a Mayra Torres, junto a sus compañeros de trabajo, a buscar, más allá de los comedores populares, en las sedes de cadenas de restaurantes del centro de Guayaquil, los precios más ‘pequeños’ del menú.
Torres cuenta que, a mediados del 2025, empezó esa búsqueda con su grupo. Laboran en una de las entidades financieras ubicadas en la calle Panamá, por lo que su primera búsqueda se situó en los locales de esa vía y en Víctor Manuel Rendón.
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Con el paso de los días, el recorrido se amplió y llegaron hasta el bulevar 9 de Octubre.
En un principio, relata Torres, el almuerzo de ella y sus compañeros se centró en la ingesta de papas fritas o pequeñas entradas que no superaban los $ 5. Sin embargo, tras dos semanas de esa rutina, volvió a los almuerzos tradicionales de sopa y segundo.
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El auge de los menús económicos
“Nos dimos cuenta de que estábamos gastando mucho y no comíamos bien. En las cadenas conocidas de comida empezamos a preguntar si tenían algún menú barato y nos decían que no, ninguna bajaba de $ 5”, comenta.
Hacia finales de año, Torres observó que en al menos dos cadenas de comida en la 9 de Octubre, sobre todo, se empezaron a promocionar platillos desde $ 2,99.
“No salen en redes sociales esos platos baratos, vimos eso cuando llegamos al local y fue buenísimo”, indica.
La tendencia no solo ha captado a un local, pues varias sedes a lo largo de la 9 de Octubre tienen exhibidos en los ingresos los precios pequeños de los menús que se ofrecen como lunch.
“Una jama bien guayaca con las promos más pepa”, “Un menú que no te rompe el bolsillo” se lee en las publicidades de una de las cadenas que promociona platillos desde $ 2,99.
El ‘plus’ de estos menús es que incluye alguna bebida, una sopa e incluso ensalada. En otros casos se ofrece la opción de sopa o bebida.
El factor que diferencia a este tipo de platillos frente a los platos a la carta es la porción y el tipo de proteína, que, regularmente, es pollo. En Guayaquil, especialmente en los locales del centro, este modelo se adapta al rango clave de $ 2,99 y $ 4,99, que son las tarifas más buscadas por los comensales.
Entre los locales que ofrecen estas opciones figuran D’ Leña, Toro Asado, Menestras del Negro y Tablita del Tártaro.
Impacto en el consumidor y el mercado
Según el Estudio de Tendencias de los Consumidores de Ecuador 2025, realizado por Advance Consultora y MarketWatch Ecuador, el 67 % de los consumidores ecuatorianos priorizan un estilo de compra económica que se centra en la optimización del dinero al comparar precios y aprovechar promociones.
Byron Ramírez, quien labora en uno de los edificios ubicados en la calle Vélez, asegura que hallar opciones más económicas en las cadenas permite disfrutar de la sazón de restaurantes a los que siempre se acude los fines de semana no durante los días laborales.
“Si un almuerzo ejecutivo cuesta $ 3 o $ 4 uno esperaría encontrar algo similar en cadenas o alguna versión rápida, combos más pequeños, pero en los mismos lugares a los que se va con la familia los fines de semana”, dice Ramírez.
Según el colaborador de una de estas franquicias, los precios pequeños que se ofertan incluso funcionan de enganche. “A veces la gente viene en grupos y aunque algunos sí solo compran lo barato, hay otros que ya estando sentados dicen: ‘mejor deme el plato a la carta’”, manifestó.
Entre los comensales se aspira a que más cadenas y restaurantes apuesten por menús económicos para quienes laboran en el centro de la urbe. “Es un ganar-ganar, si ellos tienen precios pequeñitos, nosotros vamos a ir a comprarles. Ellos felices y nosotros también de comer rico y barato”, menciona Eder Mirabá. (I)