El incremento de la temperatura superficial del mar comienza a sentirse en los muelles y mercados de la ciudad. En el mercado Caraguay, uno de los principales centros de distribución de productos del mar en Guayaquil, comerciantes advierten cambios en la oferta de especies, impulsados por las condiciones climáticas recientes.
Carlos Mendieta, comerciante del sector, explicó que en esta temporada hay especies que están saliendo con mayor frecuencia, lo que responde a una “buena pesca”. Entre los productos más comunes mencionó la albacora, el picudo y tiburón azul, conocido en el mercado como “aguado”.
“Hay ciertos peces que son más fáciles de pescar durante esta temporada y otros que no”, señaló Mendieta, al tiempo que precisó que la abundancia influye en los precios.
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La albacora, por ejemplo, se comercializa en alrededor de $ 1,80 la libra, mientras que el picudo alcanza los $ 5. En el caso del “aguado”, su valor fluctúa entre $ 1,80 y $ 2,30, dependiendo de la calidad.
El comerciante indicó que estas especies forman parte de la oferta habitual, aunque algunas son más difíciles de capturar, ya que provienen de pesca en altamar.
“Estos son difíciles de pescar en altamar”, comentó, en referencia a ciertas variedades de tiburón que, pese a su complejidad de captura, llegan en cantidades variables según la temporada.
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En contraste, otros productos no han mostrado una reducción en sus precios. “Aunque es verdad que las bajas no son tan bajas durante esta temporada, sí llega afectar”, aseguró Mendieta.
Además detalló que esto incide en la dinámica del mercado en vísperas de Semana Santa, periodo en el que aumenta el consumo de pescado.
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Uno de los productos que mantienen un precio elevado es el bacalao, un pez que durante los periodos de calentamiento busca zonas más profundas, que se ubica en alrededor de $ 7 la libra. Aun así, el comerciante resaltó que existen alternativas con mayor contenido de carne y buena calidad, como el picudo, que se posiciona como una de las opciones preferidas por los compradores.
Condiciones oceanográficas actuales
Por su parte, otro comerciante del sector, César Iturralde, coincidió en que la variación en la temperatura del mar está influyendo en la disponibilidad de especies. Aunque no detalló precios, señaló que el comportamiento de la pesca ha cambiado en las últimas semanas, lo que repercute en la dinámica comercial.
Este escenario se explica, en parte, por las condiciones oceanográficas actuales. Durante los próximos 15 a 20 días se prevé que las temperaturas superficiales del mar se mantengan elevadas, lo que también está relacionado con la persistencia de lluvias al menos hasta finales de marzo.
Las temperaturas han sido más altas de lo normal para la época, incluso llegando a 28 grados centígrados en marzo.
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Sin embargo, estas condiciones no corresponden a un evento de El Niño, sino a una fase de La Niña que aún se mantiene.
Efectos en la distribución de especies y la pesca
El calentamiento del agua tiene efectos directos en la distribución de las especies marinas. Algunas, como los camarones, resultan favorecidas en este contexto, mientras que otras tienden a desplazarse en busca de condiciones más adecuadas.
En la pesca artesanal, por ejemplo, pueden aparecer especies como el chuhueco, utilizado en la producción de harina de pescado, y el dorado, aunque este último suele alejarse cuando la temperatura supera los 28 grados centígrados, mencionó el oceanógrafo Franklin Ormaza.
La industria atunera también enfrenta dificultades. Las altas temperaturas obligan al atún a migrar hacia zonas más frías, lo que incrementa los costos de operación y reduce las capturas. Este fenómeno impacta en toda la cadena de suministro, desde la pesca hasta la comercialización.
Además, el aumento térmico afecta la base alimentaria de los peces. La reducción del fitoplancton altera los procesos metabólicos de las especies, lo que las obliga a desplazarse hacia áreas donde puedan encontrar alimento. Como consecuencia, algunas zonas tradicionales de pesca registran menor actividad, mientras otras se vuelven más productivas.
Temporada invernal y adaptación del mercado
En cuanto a la temporada invernal, especialistas la catalogan como más intensa de lo habitual, al menos durante febrero y marzo, meses en los que las condiciones han estado por encima del promedio.
Se prevé que este comportamiento continúe durante lo que resta de marzo, de acuerdo con los modelos climáticos disponibles. (I)


