Guayaquil soportó uno de los eventos lluviosos más intensos de los primeros días de 2026, con ello se dio paso al inicio de la temporada de lluvias, que llega con retraso.

La caída de agua en zonas, especialmente del norte de la urbe, arrancó la noche del domingo 11 y se extendió hasta la mañana de este lunes, 12 de enero.

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En al menos quince puntos de la ciudad se coordinaron acciones para limpieza de sumideros y drenajes.

El mayor registro de acumulación de agua se dio en la zona de Mucho Lote 2 con 93,6 mm. Según Segura EP, en la ciudad llovió con tal intensidad que en algunas zonas cayó el equivalente a casi 100 litros de agua por cada metro cuadrado en un solo día.

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Las precipitaciones más importantes ocurrieron entre las 21:00 y la madrugada en estaciones como la de la Universidad de Guayaquil, en Mapasingue.

Otra lluvia se registró la noche de este lunes, 12 de enero. También hubo doce zonas con agua acumulada.

Factores detrás de las lluvias y datos históricos

Las lluvias registradas derivan de una combinación de factores: calentamiento diurno, disponibilidad de humedad en superficie e ingreso de humedad desde la Amazonía.

La acumulación de agua, sin embargo, no llega al promedio histórico de enero, que es de 200,7 mm.

El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) citó que en enero de 1983 se registró el primer mes del año más lluvioso con 601,7 mm. A la fecha, el acumulado mensual va en 34,2 mm de un proyectado de poco más de 178 mm.

Un escenario con retraso invernal

Jonathan Cedeño, coordinador de la carrera de Oceanografía de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol), señaló que este evento marcaría el inicio progresivo de la temporada invernal en la Costa, aunque con cierto retraso.

Citó que, tradicionalmente, las primeras lluvias del invierno suelen presentarse en diciembre; sin embargo, en 2025 ese mes se caracterizó por una marcada ausencia de precipitaciones.

Cedeño explicó que el retraso se debió a la persistencia de una masa de aire fría y seca en el Pacífico tropical, que inhibió la formación de lluvias tanto en la Costa como en otras regiones del país.

El fenómeno intensificó una especie de “veranillo”, que normalmente ocurre de forma breve, pero que esta vez fue más prolongado y fuerte.

Ahora, manifestó Cedeño, predominan condiciones neutrales en el Pacífico tropical. Aunque persisten rasgos débiles y de corta duración de La Niña, estos no se proyectarían como determinantes. Con ello, para los próximos meses, se estimaría que no haya influencia directa ni de El Niño ni de La Niña, pero este es un escenario del que aún se debe ser cauto, dijo el catedrático.

Pronóstico y recomendaciones futuras

No obstante, afirmó el catedrático, esto no implica que se “baje la guardia”. Más bien, la vigilancia constante y la prevención deben fortalecerse.

De hecho, el Inamhi advirtió que se esperan lluvias de intensidad variable y tormentas eléctricas para los siguientes días. El aviso a corto plazo de la entidad detalló que se prevé la “ocurrencia de lluvias acompañadas de tormentas eléctricas y ráfagas de viento” en localidades de Guayas, Los Ríos y de menor intensidad hacia el interior de la provincia de Manabí.

La vigencia de la alerta es desde las 16:00 del 12 de enero hasta las 16:00 del 13.

Las precipitaciones más intensas suelen concentrarse en febrero y marzo, considerados los meses más lluviosos del año. Enero tiene presencia de precipitaciones, pero en menor cantidad a diferencia de los dos meses siguientes.

En ese sentido, los especialistas prevén que hacia mediados de febrero el invierno esté más asentado con lluvias más frecuentes. (I)