Alberta Mejía acudió a la sede de la Corporación Nacional de Electricidad (CNEL) en La Garzota, norte de Guayaquil, para pedir una revisión de la planilla que le llegó este mes.
La factura reflejó un valor de $ 129,67; al menos $ 20 más que la recibida a mediados de diciembre. En su vivienda, en la ciudadela Ietel, vive junto con su esposo y tres perros.
Pasado el 20 de diciembre salió de viaje para recibir el año en casa de una de sus hijas en Quito. La mujer contó que dejó desconectado todo para evitar variaciones de voltaje o consumos extras durante ese mes.
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Mejía relató que regresó a Guayaquil el 15 de enero y revisó la factura del mes para pagarla. Ahí constató un cobro superior, a pesar de no haber estado en casa.
Su consumo siempre se ha ubicado entre 700 y 1.000 kilovatios-hora. Ese mes, al no estar en casa, pensó que el consumo se reduciría.
“Vine a ver qué pasó. Creo que es imposible que me llegue una factura de luz más alta sin haber estado ese mes en casa. Quiero pensar que al medidor le cayó agua en las lluvias y eso se volvió loco, porque si no, no encuentro otra explicación”, dijo la mujer.
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Otra usuaria que acudió por el mismo inconveniente comentó que la factura recibida el 16 de enero reflejó un incremento de casi $ 30. Regularmente, en su casa ubicada en Bellavista, cancela entre $ 75 y $ 80; ahora recibió una planilla de $107.
“Yo no puse luces de Navidad o árbol como para que me digan que por eso se me subió la luz. Lo que sí vi después de la lluvia del 11 de enero es que el medidor quedó empapado. A veces mi esposo veía que eso se movía rapidísimo, incluso sin nadie en casa, otras veces estaba normal. Voy a pedir que me revisen el medidor y la factura”, mencionó la usuaria.
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Rosario Rugel es otra de las residentes del norte de Guayaquil que experimentó un incremento en su planilla de luz este mes. La factura la recibió el 17 de enero.
En su villa, ubicada en la Alborada, el pago de la luz siempre ha bordeado los $ 60 (un consumo promedio de 600 kilovatios-hora). Ella no tiene aires acondicionados y el único artículo que está conectado de forma permanente es la refrigeradora, una ducha eléctrica y tres televisores.
“Al correo de mi esposo llegó una planilla de casi $100. ¡Casi me muero! Jamás he pagado eso. En diciembre dicen que todo sube si se tiene árbol de Navidad y eso, pero yo no tenía, porque decidimos entrar en ahorro de energía. Ahora voy a hacer que me revisen medidor o algo para ver qué está consumiendo sin saber”, contó la mujer.
Hasta la sede de CNEL en La Garzota acuden decenas de clientes que buscan no solo revisión de planillas, sino también notificar desperfectos generados por variaciones de energía.
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Un morador del Batallón del Suburbio, que llegó a colocar una queja, comentó que desde los primeros días de enero hasta la quincena tuvo varios cortes de energía en su sector. Algunos derivaron de las lluvias intensas, otros se generaron durante el día entre las 08:00 y 12:00.
“No sé si fue por las lluvias o algo, pero de corte en corte yo no pensé que la luz me iba a llegar alta porque dejamos de usar aires hasta ponerles reguladores y eso. Vengo a ver qué ha pasado para ver si es algo que está mal en el medidor o algo que debo revisar para que la luz no se me suba en los siguientes meses”, manifestó. (I)



















