Ecuador declaró emergencia nacional por el impacto de las lluvias en 24 provincias.

La medida regirá durante 60 días ante el aumento de eventos asociados al invierno, que ya dejan fallecidos, miles de personas afectadas y daños en viviendas, vías e infraestructura en distintas zonas del país.

El Gobierno nacional declaró emergencia nacional por 60 días debido a los efectos provocados por la temporada de lluvias en diferentes regiones del país.

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La decisión se adoptó tras el incremento de eventos adversos y el nivel de afectación registrado en la población, la infraestructura, la red vial y los medios de vida.

A la par, el presidente Daniel Noboa expidió el Decreto Ejecutivo 325 para declarar como prioridad nacional la ejecución articulada e inmediata de acciones de preparación, respuesta y recuperación frente al impacto causado por la época lluviosa en todo el territorio nacional conforme a la declaratoria de emergencia nacional contenida en la Resolución n.º SNGR-48-2026, del 12 de marzo de 2026.

Impacto y cifras de la emergencia

La medida fue emitida a través de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos y se sustenta en las resoluciones del Comité de Operaciones de Emergencia (COE) nacional, que permanece en sesión permanente desde el 12 de marzo de 2026.

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El objetivo es enfrentar los impactos asociados al invierno y evitar que las afectaciones continúen ampliándose.

Según datos de la Secretaría de Gestión de Riesgos, desde el 1 de enero hasta el 12 de marzo de 2026 se han registrado 1.662 eventos adversos relacionados con lluvias en las 24 provincias del país, los cuales han afectado a 190 cantones y 590 parroquias.

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Con corte al 12 de marzo, los eventos se dividen entre inundaciones (37,85 %), deslizamientos (36,82 %) y lluvias intensas (9,81 %), generando impactos significativos en la población y en la infraestructura.

En un informe citado en la declaratoria se indicó que se evidencia un incremento del 56 % en la ocurrencia de eventos en los últimos doce días y un aumento del 154 % en el impacto de la población.

Los reportes detallaron que las emergencias han dejado once personas fallecidas, además de 46.716 personas afectadas y 3.752 damnificadas.

A esto se suman daños materiales significativos: 13.508 viviendas afectadas y 82 destruidas, así como 34,51 kilómetros de vías impactadas por deslizamientos, inundaciones y otros eventos asociados a las precipitaciones.

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Las lluvias también han provocado daños en infraestructura estratégica. Los registros señalan 34 puentes afectados y 19 destruidos, lo que ha complicado la conectividad en varias zonas del país.

Entre los eventos más recurrentes se encuentran las inundaciones (37,85 %) y los deslizamientos (36,82 %), seguidos por lluvias intensas, erosión hídrica y hundimientos.

Zonas afectadas y pronóstico

El impacto se concentra principalmente en provincias del Litoral y zonas cercanas a la Sierra.

Entre los territorios con mayor número de personas afectadas figuran Guayas, El Oro, Los Ríos, Esmeraldas, Manabí y Santa Elena, además de provincias andinas como Loja y Chimborazo.

La declaratoria nacional se produce después de que el 27 de febrero la Secretaría de Gestión de Riesgos dispusiera una emergencia regional en ocho provincias —Guayas, Esmeraldas, El Oro, Los Ríos, Manabí, Santa Elena, Loja y Chimborazo— debido al incremento de incidentes provocados por el invierno. Esa medida se estableció por 90 días.

El escenario podría prolongarse. El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) advirtió que durante marzo las precipitaciones continuarán y, en determinados periodos, podrían intensificarse.

Según el organismo, se prevén lluvias frecuentes de intensidad moderada a fuerte y, en algunos casos, acompañadas de tormentas eléctricas.

La entidad señaló que estas condiciones favorecen el aumento del nivel de ríos y quebradas, así como la ocurrencia de inundaciones y deslizamientos, especialmente en sectores considerados vulnerables.

Ante este panorama, la declaratoria busca fortalecer la capacidad de respuesta del Estado frente a los efectos del invierno en distintas zonas del país. (I)