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Pese a promocionarse en las redes sociales la venta de monigotes no repunta en Guayaquil

Por la crisis sanitaria que ha afectado la economía, algunos vendedores han bajado los precios.

A lo largo de la avenida Velasco Ibarra se ubican varios comerciantes de monigotes. Foto: Ronald Cedeño. Foto: redaccion

Las escasas ventas preocupan a los comerciantes de monigotes a pocos días de finalizar el año. El Comité de Operaciones de Emergencia (COE) nacional prohibió la incineración de muñecos en espacios públicos, dentro de las medidas adoptadas para contrarrestar la pandemia en el marco de las festividades de Navidad y Año Nuevo.

Ante la poca demanda de monigotes, en sectores como la avenida Velasco Ibarra, los vendedores dijeron que esperan que la situación se mejore durante esta semana.

En la popular calle 6 de Marzo hay diferentes personajes, entre los que constan políticos, como el presidente de la República, Lenín Moreno, la alcaldesa, Cinthya Viteri, y varios más.

Wilson Zambrano llamaba en una vereda a los transeúntes que pasaban por allí. El hombre dijo que la decisión del COE nacional ha mermado las ventas de muñecos.

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Édison Gualameo contó que para este año confeccionó 300 muñecos para ofertarlos, pero hasta ahora ha vendido cinco muñecos, de entre $ 5 y $ 15, comentó.

Como él varios comerciantes han optado por bajar los precios de los muñecos para atraer a los clientes.
Daniel Valencia mencionó que por el local que él alquila en la 6 de Marzo paga $ 200 para poder exhibir sus muñecos y guardarlos. No obstante, lamentó que hasta ahore las ventas no repunten.

Yesenia González, comerciante de Bastión Popular, refirió que todos los días trasladaba los monigotes a su casa y le cobraban por la carrera $ 15 diario. Ahora alquila un espacio en $ 150 para conservar sus muñecos.

A lo largo de la avenida Velasco Ibarra, por el sector de Bellavista, se ubican varios monigoteros. Rocío Meza ha utilizado el método de exhibir sus muñecos en redes sociales e incluir el servicio de domicilio, pero no ha recibido ningún mensaje de clientes.

Las medidas de bioseguridad están presentes en los artesanos. Cuando el cliente paga el valor, el vendedor empieza a rociar alcohol al dinero y en las manos. Ademá, muchos llevan puestas sus mascarillas o cubreboca.

Esas son algunos protocolos con los que se apunta a evitar contagios del virus. (I)

Redacción
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