El Morro es una de las parroquias rurales que conforman Guayaquil. En los últimos años, en este sitio se han impulsado actividades gastronómicas y turísticas para atraer a visitantes locales e internacionales.

La creación de este poblado se remonta al siglo XVII, según reseñas de Efrén Avilés Pino. Fue en esa época y debido a la migración de los habitantes de Chanduy, población de la actual provincia de Santa Elena, quienes se establecieron en este espacio debido a las sequías que azotaban sus terrenos.

En el libro Historia de la Iglesia de San Jacinto de El Morro, del autor Pablo Lee, se indica que los pobladores de la vecina Chanduy migraron al sitio por la falta de recursos para la subsistencia de sus familiares.

“Al respecto existe un documento que habla de la presencia y la voluntad de estos por instalarse en El Morro, se trata de una solicitud dirigida a ‘Don Phelipe por la Gracia de Dios, Rey de Castilla, de León, de Aragón...’, fechada en el año 1737”, refiere la publicación.

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No obstante, Lee consideró en el texto que en 1654 se comenzaron a asentar pobladores de Chanduy en El Morro.

En 1737, el sitio era una de las cinco parroquias de la Tenencia de Santa Elena, que conformaba el Corregimiento de Guayaquil. En el año 1763, junto con Chongón, Chanduy, Santa Elena y Colonche, pasaron a formar parte del Partido de Santa Elena.

Una vez formada la Gran Colombia, fue denominada parroquia de Santa Elena. En 1835, y mediante la Ley de División Territorial del Ecuador, pasó a ser cantón de la provincia del Guayas. No obstante, el 9 de noviembre de 1855, el entonces gobierno de José María Urbina revirtió su cantonización, ubicándola como parroquia.

En el último lustro, la parroquia ha comenzado a tener protagonismo en el turismo gastronómico por la venta de variados platillos con lisa.

Iglesia patrimonial

Según reseñas históricas, los pobladores de Chanduy que se asentaron en el actual territorio de El Morro hicieron de san Jacinto de Cracovia su patrono y protector, en el año 1737.

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En esa época se comenzó a construir la iglesia en madera y adobe sobre un terreno en los accesos hacia esta parroquia.

El inmueble pasó por varias reconstrucciones. Una de ellas se inició en 1855 y culminó 43 años después, en 1898.

La estructura del templo era de madera, tanto sus pisos como las columnas cubiertas de tablones. Estaba conformada por 30 ventanas y 3 accesos en la fachada principal.

Durante los trabajos de restauración se hallaron osamentas que serían de sacerdotes enterrados debajo del templo.

En 1980, la iglesia fue declarada patrimonial, y entre el 2008 y 2010 pasó por un proceso de remodelación, gestado por el cabildo de Guayaquil.

Años antes, en 1993, el Banco Central del Ecuador planificó un proyecto de reestructuración, con arreglos en la parte superior del templo, pero estas labores quedaron paralizadas por más de quince años.

En estos trabajos se conservaron los materiales originales: la madera tallada recubierta de oro y la imitación de zinc con tejas artesanales en la parte superior de sus torres.

Este templo es uno de los pocos espacios con arquitectura colonial que se conservan en la provincia del Guayas.

Por la pandemia de COVID-19, el espacio estuvo cerrado varias semanas. (I)