Uno de los catedráticos, jurisconsultos y políticos guayaquileños más notables ha sido Antonio Parra Velasco. Forjó varias generaciones de profesionales.

Nació el 17 de diciembre de 1900. Hijo del comerciante uruguayo Francisco Parra y de la riobambeña Rosa Velasco.

Según reseñas del historiador Rodolfo Pérez Pimentel, Parra estudió los primeros años en su domicilio con profesores particulares. Luego se trasladó a Quito y París para ingresar a varios institutos. Se graduó en 1918 en el Janson de Sally.

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En 1922, luego de regresar de París a Guayaquil, escribió varias publicaciones. José Vicente Trujillo, entonces rector del colegio Vicente Rocafuerte, lo llevó para que sea profesor de inglés y francés. Se graduó de doctor en Jurisprudencia en la Universidad de Guayaquil.

Cuando estalla la Revolución juliana, en 1925, se reorganizaron las municipalidades. Es así que José Darío Moral fue elegido presidente del Concejo de Guayaquil, quien llevó a Parra como concejal, y luego como secretario de la Gobernación del Guayas, en 1926.

En 1931, Parra fue nombrado subsecretario de Gobierno. Dos años después fue elegido como delegado de Ecuador en la VII Conferencia Internacional Americana celebrada en Montevideo, Uruguay, en la que presentó una síntesis de La doctrina de la solidaridad obligada de los estados hispanoamericanos, tesis con la que se había graduado de abogado.

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Esta teoría se denominó después como ‘Doctrina Parra’, en la que el catedrático guayaquileño planteó que los estados hispanoamericanos están unidos entre sí en forma natural por el vínculo jurídico de la nacionalidad común, sustentado en la comunidad de origen, lengua, historia y cultura, resalta la reseña del historiador Pérez Pimentel.

En 1934 fue designado como ministro de Educación por José María Velasco Ibarra. En esta gestión fundó el colegio 24 de Mayo, en la ciudad capital.

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En 1942 se firmó el protocolo de Río de Janeiro, ante el conflicto con Perú. Parra protestó por este hecho y el gobierno de Carlos Arroyo del Río lo consideró como enemigo político, refirió la reseña de Pérez.

Por ello fue encarcelado en Quito y luego desterrado hacia la ciudad colombiana de Cali.

Un año después Parra se acogió a un indulto y regresó al país. En 1945 fue elegido como diputado para la Asamblea Nacional Constituyente. Uno de sus logros en aquella carta magna fue el artículo séptimo, que establecía la posibilidad de que el Ecuador se asocie con otros países de la región para la defensa de intereses comunes.

En 1946 se desempeñó como ministro plenipotenciario en Francia, mientras que un año después, en la Presidencia de Carlos Julio Arosemena Tola fue designado como ministro de Relaciones Exteriores.

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Para el gobierno de Galo Plaza Lasso, en 1952, se le asignó la Embajada en Venezuela.

En 1957 ganó las elecciones para rector de la Universidad de Guayaquil y presidió la fundación del Instituto de Diplomacia y Relaciones Internacionales. En 1963, la Junta Militar que asumió el poder reorganizó la institución y lo removió como máxima autoridad de la institución guayaquileña.

Luego de su vasta carrera, en 1987 recibió la medalla al Mérito de la Sociedad Filantrópica del Guayas y el gobierno de Rodrigo Borja le otorgó el premio nacional Eugenio Espejo.

En 1991, un grupo de profesionales creó la Fundación de Estudios Geopolíticos Antonio Parra Velasco. Ese año también fue declarado como Mejor Ciudadano por el Municipio de Guayaquil y el Congreso Nacional le otorgó el título de Hijo Predilecto de la Patria. Falleció el 24 de octubre de 1994, a los 94 años.

Avenida y monumento

El legado de Parra Velasco no solo permanece en los cientos de profesionales que formó y en su trabajo como diplomático alrededor del mundo. En Guayaquil una de las avenidas más transitadas lleva su nombre.

Esta arteria vial se inicia a la altura del redondel de la avenida Agustín Freire, en la ciudadela La Garzota, en el norte.

Comprende varias etapas de la ciudadela Sauces y se conecta con otras avenidas como la José María Egas, que direcciona al puente que enlaza Guayaquil con Samborondón.

Entidades educativas como la Academia Naval Guayaquil están apostadas sobre la vía.

En mayo del 2019, el Municipio de Guayaquil inauguró un monumento, en Sauces 9, en homenaje a la destacada carrera del diplomático Antonio Parra Velasco. (I)