En pleno mediodía de este 20 de septiembre, el cielo guayaquileño se volvió gris, casi oscuro en algunos sectores.

Vehículos levantaban polvaredas al circular y llevaban encendidas las luces. En las aceras, los pocos transeúntes lucían como siluetas borrosas.

Fue un día lúgubre, producto de la caída de ceniza del volcán Sangay, que se inició en el puerto en horas de la mañana.

Por primera vez en décadas se daba ese fenómeno de una magnitud tan grande que llegó a opacar la ciudad, que en este 2020 ha debido ya enfrentar la peor pandemia de su historia, la del COVID-19, que lo llevó a su encierro casi total entre marzo y abril especialmente.

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Las mascarillas que se usan para evitar el virus, también sirvieron para evitar inhalar el material de origen volcánico.

"Ya no sé qué más nos traerá este 2020, mire cómo se levanta el polvo y todo está oscuro. Da miedo qué más se vendrá", señaló un militar que se hallaba afuera del Fuerte Militar Huancavilca, ubicado en el km 8 1/2 de la vía a Daule, al noroeste de la ciudad.

En esa zona, los carros levantaban grandes polvaredas y el tráfico se volvió lento.

Ciudadanos manifestaron en redes sociales que el material volcánico flotaba en el aire y dificultaba la visión al momento de conducir, por lo que la Autoridad Municipal de Tránsito (ATM) recomendó precaución para evitar accidentes.

El producto volcánico no solo dificultaba la visión en las calles de la ciudad, sino también en las pistas del aeropuerto José Joaquín de Olmedo.

Los efectos llevaron a suspender las operaciones aéreas, de por sí irregulares por la pandemia del COVID-19.

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La Alcaldía de Guayaquil informó el cierre temporal de las operaciones aéreas por disposición de la Dirección General de Aviación Civil (DGAC).

Inicialmente la paralización duraría dos horas, desde las 12:15 hasta las 14:15, pero las operaciones se mantuvieron restringidas por más tiempo.

“Las operaciones se reestablecerán una vez que las autoridades evidencien la disminución de la caída de cenizas para precautelar la seguridad de los pasajeros” expresó la administración de la base aérea mediante un comunicado.

Mientras tanto, personal de Tagsa procedió a realizar las tareas de barrido y retiro de ceniza volcánica de las pistas, calles de rodaje y plataformas.

Las actividades deportivas también se postergaron. El partido de fútbol por la LigaPro, entre Guayaquil City y El Nacional, se suspendió por órdenes de los Comités de Operaciones de Emergencia (COE) nacional y cantonal.

Asimismo, el clásico del astillero de la Superliga Femenina y el evento Ciclovía Recreativa que ya se encontraba en desarrollo desde las 08:00.

Las autoridades socializaron medidas de seguridad para la población, tales como usar protección facial y resguardarse.

“Este 2020 no nos deja ni tener limpio el patio” se quejó una ciudadana, con humor. (I)