El desarrollo arquitectónico de Guayaquil fue forjado por la presencia de personajes que laboraron en la ciudad con nuevos diseños, nuevos estilos y dejaron un legado con obras.

Uno de los profesionales más destacados en el Guayaquil del siglo XX fue el chileno Alamiro González Valdebenito. Sus obras perduran en varios rincones de la ciudad porteña.

Nació en Santiago de Chile el 19 de abril de 1919. En su época universitaria se inclinó por la arquitectura, graduándose en la Universidad Católica de ese país, en junio del año 1947.

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Su llegada a Ecuador se remonta a 1952, para laborar en la compañía Edificaciones Ecuatorianas, en la cual se desempeñó como director del departamento de diseño hasta 1979.

Uno de sus proyectos más reconocidos fue el diseño urbanístico de la ciudadela Urdesa. En 1954, Edificaciones Ecuatorianas adquirió casi 300 hectáreas del suelo en un remate de la Junta de Beneficencia de Guayaquil.

Luego Ernesto Estrada, Julio Vinueza y Jacobo Ratinoff formaron la sociedad Urbanización del Salado, adquirieron el terreno y lo comercializaron.

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González diseñó el proyecto urbanístico, preliminarmente con casas de una sola planta.

El edificio Cóndor era considerado el más alto de Guayaquil en la década del 50. Foto: Archivo.

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Otra de sus obras icónicas fue el antiguo hotel Humboldt, ubicado entre las avenidas Malecón y Olmedo, en el centro.

Con este edificio recibió el primero de varios premios de ornato que entregaba el Municipio en el siglo pasado.

El edificio Cóndor, situado actualmente en la avenida 9 de Octubre entre Chile y Chimborazo, fue diseñado por González, en 1955. En esa época fue considerado el más alto de Guayaquil. Tiene un estilo art déco. En su estructura se destaca el diseño redondeado de los balcones. Por su aporte arquitectónico en el año 2011 fue declarado como patrimonial.

El inmueble también fue galardonado con el premio al ornato del cabildo local en 1955.

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Actualmente en la parte baja del edificio funciona el local de una franquicia internacional de venta de hamburguesas.

A inicios de la década del 60 se desempeñó como catedrático en la rama de Urbanismo en la entonces Escuela de Arquitectura de la Universidad Católica de Guayaquil.

Años después sería elegido como primer decano de la esa facultad ya establecida, función que cumplió hasta 1969.

En 1961 fundó el Colegio de Arquitectos del Guayas, junto a otros profesionales, y además se desempeñó como presidente del Club Rotario de Guayaquil, en el año 1975. Él diseñó el edificio de esta entidad, ubicado en la calle Esmeraldas.

El arquitecto Alamiro González Valdebenito. Foto: Archivo.

El edificio Santistevan, ubicado entre la avenida 9 de Octubre y García Avilés también es obra de Alamiro González.

Participó en la construcción del colegio Santo Domingo de Guzmán, en Urdesa, y del conjunto habitacional del Seguro Social, en el centro porteño.

En Urdesa también diseñó la iglesia San Antonio María Claret, apostada sobre la av. Víctor Emilio Estrada, en 1960.

González tuvo un gran aporte en el diseño de varios edificios de la Universidad Católica, como el bloque central, la biblioteca, el aula magna.

El destacado arquitecto chileno participó en el diseño del edificio del Grand Hotel Guayaquil, en Boyacá entre Clemente Ballén y Diez de Agosto; y de la ampliación del Guayaquil Tenis Club, en 9 de Octubre y Tungurahua, ambos en el centro de Guayaquil. (I)