No hubo desfile ni baile, sino que Juan y Juanita Pueblo, subidos en una camioneta y con mascarillas, llevaron un saludo a los barrios como homenaje a Guayaquil por sus 485 años de proceso fundacional.

Los carros alegóricos y academias de baile estuvieron ausentes en el tributo juliano organizado por el Municipio en el norte de la ciudad.

Solo una camioneta fue engalanada con telas celeste y blanco para que los personajes que representan el orgullo y civismo de los nacidos en el Puerto Principal saludaran a los habitantes del bloque 7 de Bastión Popular y de Mucho Lote, la mañana del viernes 3. En los portales, sonrientes moradores agitaron las manos en respuesta.

Fue un acto necesariamente modesto por las restricciones impuestas para evitar la propagación del coronavirus. Y aunque el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) nacional ha relajado las medidas de confinamiento, no hay cómo permitir las aglomeraciones por el riesgo de contagio del COVID-19.

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En Guayaquil, julio era el mes de las retretas en los parques del centro, de conciertos gratuitos, de la visita de parques de diversiones, de desarrollo de ferias y por supuesto de desfiles para mostrar vistosas alegorías en la avenida 9 de Octubre o en el río Guayas, con figuras que guardaban una temática que las relacionaba con la considerada capital económica del Ecuador.

Desde la declaratoria de emergencia sanitaria a mediados de marzo por la propagación del coronavirus, el turístico malecón Simón Bolívar permanece cerrado. Por decisión reciente solo hay acceso al centro comercial y al Mercado del Río, ambos en el cruce con la calle Colón.

Los parques Seminario y Centenario, en los que hay monumentos que aluden a quienes lucharon por la libertad de Guayaquil, siguen sin recibir visitantes.

"Todo cerrado" fue el resumen de la alcaldesa Cynthia Viteri respecto de la consulta, el jueves 2, de que si por las fiestas se podría abrir algún atractivo.

Luego del saludo de Juan y Juanita Pueblo, Kimberly Alvarado, habitante del bloque 7 de Bastión Popular, comentó que los personajes transmitieron alegría, en especial a los niños. "Por una parte está bien que estén poquitos, hay que cuidarse", reflexionó.

Su vecina Rocío Dávila comentó que ella solía desplazarse al centro de Guayaquil para apreciar desfiles y más actos, pero que ahora la situación determina que por cuidar la salud deban quedarse en casa.

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El zoológico El Pantanal, situado en la vía a Daule, reabrió sus puertas el miércoles 1.

Días antes, el COE nacional autorizó la reapertura de parques, cines y la asistencia de máximo 25 personas en los velatorios. Exponiendo que necesitan trabajar, sigue la espera para dueños de locales de diversión, de gimnasios, entre otros negocios.

En la reactivación paulatina de actividades, el parque Samanes está pendiente del aval del COE de Guayaquil para volver a recibir visitantes. Por ser espacio recreativo, la respuesta quedó en esta instancia.

Las actividades en la ciudad luego de la crisis por el pico de contagios y de muertes por COVID-19 también se sujetan a ordenanzas reformadas para ceñirse a las normas sanitarias. (I)