Todo el que quiere ingresar al edificio de la Segunda División de Ejército Libertad, en la avenida 9 de Octubre y Lorenzo de Garaycoa, debe pasar un filtro de desinfección. Son tiempos diferentes, de la pandemia del coronavirus, cuya agresividad aún causa afectación.

Por eso, militares y civiles que llegan allí portan mascarilla, mientras que los negocios del entorno abren más tarde de lo habitual, pues la gente no sale muy temprano en estos días, más aún quienes se acogen a la opción de teletrabajo.

El inmueble, construido entre 1921 y 1923 por el arquitecto Joaquín Pérez Nin de Cardona, nacido en Almería, España, es uno de al menos veinte edificios patrimoniales ubicados en la avenida 9 de Octubre, llamada así por la fecha en que se registró la independencia de Guayaquil hace casi 200 años.

En la sede militar se encuentran el comandante de la Segunda División, general Pablo Almeida Cañizares, y el Estado Mayor, integrado por unos 70 uniformados, entre oficiales y administrativos. Las Divisiones son organismos que manejan a las brigadas que, a su vez, son conformadas por batallones. El Ejército nacional tiene cuatro Divisiones, la de Guayaquil y otras ubicadas en Quito, Cuenca y Atuntaqui.

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Compuesto por una planta baja, dos pisos altos y una especie de terraza, el inmueble conserva su diseño original.

El historiador Parsival Castro Pita refiere que la estilística del edificio corresponde a la arquitectura española, que llegó al Puerto Principal por los años 40. “De hecho, ese edificio no desentona en cualquier calle madrileña de esa época y de cualquier otra ciudad de España”, manifiesta él.

Y menciona que el inmueble no fue construido originalmente como un recinto militar. Era una casa, dice, que perteneció a Rogelio Benítez Icaza.

Castro recuerda que ese ambiente de residencia aún se evidenciaba por 1956, cuando siendo niño presenció desde uno de los balcones del edificio una parada militar de las que se hacían antes por la avenida 9 de Octubre, a propósito de las fiestas de independencia.

En ese entonces, agrega, el inmueble ya era sede militar. Según la historia, en 1929, en el gobierno de Velasco Ibarra, se adquirió el edificio al Comando Militar de Guayaquil y se realizaron los trámites de expropiación respectivos.

Sobre la cercanía del bicentenario de la independencia, el historiador rememora que los desfiles de antaño, en la avenida 9 de Octubre, eran un deleite para la ciudadanía que con algarabía se apostaba hasta con dos horas de antelación para ver el paso de estudiantes y militares en el tributo al Puerto Principal del Ecuador.

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“El 7 (de octubre) desfilaban escuelas, el 8 los colegios y el 9 era la parada militar. Era uno de los espectáculos vivos más apreciados, el bulevar se llenaba, había que coger puesto temprano”, evoca Castro.

Actualmente el edificio está pintado con tonos beis y un amarillo que resalta en las columnas. Los balcones y ventanas conservan la moldura original. Por dentro el inmueble es acogedor, las escaleras revestidas de mármol tienen forma espiral y los pilares son de aspecto redondo.

Al subir al primer piso, en una especie de descanso, sobre el costado derecho reposa un cuadro con una réplica del Acta de Independencia de Guayaquil. En el lado izquierdo (al frente) hay un mural relacionado con la labor militar.

Otras imágenes, como la de Simón Bolívar, Manuelita Sáenz y la de Vicente Rocafuerte, cuelgan en las paredes del edificio, en el que antes de llegar al despacho del comandante de la Segunda División, todo militar se cuadra ante las banderas del Ecuador y del Ejército que lucen en una vitrina de madera, brillante.

Por acuerdo ministerial, el 7 de junio de 1990 el Ministerio de Educación declaró a la edificación bien perteneciente al Patrimonio Cultural de la Nación. Y desde entonces, tanto gobiernos nacionales como administraciones municipales han ejecutado obras de restauración y mantenimiento en el inmueble que está junto a un edificio donde funcionan varios locales comerciales y a otra edificación que acoge una tienda de computadoras.

Dato

Según un listado del Instituto de Patrimonio Cultural del Ecuador (INPC), en la av. 9 de Octubre hay más de una veintena de edificaciones patrimoniales, como el museo Presley Norton, la Casa de la Cultura Ecuatoriana, la Jefatura del Benemérito Cuerpo de Bomberos, entre otras. (I)