Vía correo electrónico, la mañana del sábado 9, los padres de alumnos de la Unidad Educativa Santa Luisa de Marillac fueron notificados del cierre del establecimiento por efecto de la emergencia sanitaria que vive el país a consecuencia de la pandemia del coronavirus.

Según Jimmy Guillén, presidente del comité central de padres de familia, la noche del viernes 8 fue avisado el personal docente de este plantel de alumnado femenino, que es regentado por la Junta de Beneficencia de Guayaquil (JBG) y al que a decir de la fuente asistían alrededor de 1300 estudiantes.

La decisión, a menos de 30 días del inicio del año lectivo 2020-2021 y con un periodo de matriculación abierto, que duraba todo mayo, es considerada un agravio para la comunidad.

“Los profesores estaban en capacitación, estamos creyendo que fue una decisión sin asesoramiento (...). Los correos nos llegaron 24 horas después de la noticia, no hubo el tiempo, por ende nuestras niñas quedaron prácticamente a la deriva”, cuestionó Guillén, quien señaló que los afectados esperan que se revea el anuncio.

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La JBG, el domingo 10, emitió un comunicado de prensa exponiendo su decisión de unificar los planteles Santa Luisa de Marillac y José Domingo de Santistevan. Ahí remarcó que el cierre del primer establecimiento era por efecto de la emergencia sanitaria y que el alumnado afectado tenía cupo en el segundo local.

Puntualizó: “Conservando, durante este año lectivo, las mismas condiciones de costos de matrícula y pensiones ya reconocidas”, y asegurando que a los padres que opten por otro centro educativo se les “reembolsará el valor pagado por la matrícula correspondiente al periodo lectivo 2020 - 2021”.

La JBG expuso que estaba afectado por las demoras en pagos del Gobierno y del IESS.

En el plantón protagonizado por progenitores la mañana del lunes 11 en los exteriores del plantel, situado en el centro de Guayaquil, hubo voces que indicaron que habría 800 alumnas matriculadas. El dirigente Guillén refirió que el dato no estaría alejado de la realidad.

Azucena Guamán, mamá de una alumna del Santa Luisa de Marillac, comentó que ya había comprado uniformes “del diario y de educación física”. Mencionó que esperaría al miércoles 13 para decidir si gestionaba matrícula en el otro establecimiento de la JBG, el José Domingo de Santistevan, situado abajo del cerro del Carmen.

En comunicado dirigido a los papás, la JBG señaló que el jueves 14 terminaba el plazo para comunicar si se aceptaba cupo en el otro plantel, que si no había una comunicación formal, se entendería una negativa.

Dennys Hidalgo, mamá afectada, dijo que iba a esperar al final del plazo, que tenía esperanza de que se cambie la decisión. Agregó que a las niñas que asisten a una institución femenina les costaría adaptarse a la coeducación.

Alexandra Higgins, subsecretaria de Educación de la Zona 8, señaló que a la mañana del lunes 11 el Ministerio no había recibido una comunicación oficial del cierre del Santa Luisa de Marillac. Comentó que por norma legal estos avisos deben llegar cuatro meses antes del inicio de clases, pero que por emergencia sanitaria hay un reglamento que permite quince días de anticipación. Agregó que igual estaban coordinando la reubicación estudiantil.

Remarcó que el inicio de clases en la Costa será el próximo 1 de junio, pero que estaba permitido adelantar actividades en instituciones solicitantes. Remarcó que estas no pueden pedir libros ni cuadernos porque aquello empujaría a los padres a salir de casa, que sí están permitidos libros y demás contenidos didácticos en formato PDF. (I)

"Se dice que ya había 800 matriculadas, esperemos que los directivos de la JBG revean la decisión tomada en contra de nuestras hijas, que es un daño directo en lo educativo, emocional...”, Jimmy Guillén, presidente del comité central de padres de familia