A los hermanos Pedro y Juan Chazo, así como a José Chachipanta, les preocupa que en la parroquia Quisapincha quedan pocas personas que se visten con los atuendos de los danzantes. Advierten que en la actualidad son pocos los tamboneros y pingulleros que amenizan las fiestas ancestrales como lo hicieron sus antepasados.














