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Historia, arquitectura y progreso en 21 cuadras de la 9 de Octubre

Historiador sostiene que la primera nominación fue calle de las Damas, así consta en plano.

La Plaza Centenario, donde está la columna de los Próceres de la Independencia, divide al bulevar en dos tramos. Dicho monumento fue inaugurado en el centenario independentista. Foto: redaccion

A ritmo vertiginoso cientos de transeúntes y vehículos copan a diario la avenida 9 de Octubre, arteria principal de Guayaquil cuyo nombre proviene de la fecha en que el Puerto Principal alcanzó la independencia del dominio español, un acontecimiento histórico próximo a cumplir el bicentenario.

En 21 cuadras, desde el Malecón Simón Bolívar hasta el Puente 5 de Junio, la avenida que se extiende de este a oeste concentra algunas instituciones públicas, financieras, bancarias, deportivas, museos, hoteles, cafeterías, restaurantes, almacenes, salas de cine, teatro, plazas y una iglesia.

Aquello hace de la 9 de Octubre, en el centro de la urbe, una avenida tan concurrida como turística por ciertos componentes emblemáticos como la plaza Centenario que acoge a la Columna de los Próceres (monumento en honor al centenario de la independencia) y la plaza San Francisco, sede de la primera efigie de la ciudad; la del expresidente Vicente Rocafuerte.

La existencia de esta arteria data de 1962, fecha en que se produjo el traslado de la conocida como Ciudad Vieja (cerro Santa Ana) a la Ciudad Nueva (sector llamado Sabaneta, que hoy ocupa el centro).

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“Ese sitio que ocupa la avenida 9 de Octubre se convierte en el límite entre la zona donde estaban los esteros, que se conocía con el nombre de Barrio del Bajo, y la Nueva Ciudad”, refiere el historiador e investigador Melvin Hoyos, director municipal de Cultura.

Él menciona que en vista de que los religiosos de la Orden de los Franciscanos (fundadores de la iglesia Nuestra Señora de los Ángeles, conocida como San Francisco) no quisieron asentarse donde había dispuesto el Cabildo de la época, esta instancia diseñó un trazado urbano que abarcara el templo.

Así, en la época colonial los límites de la Ciudad Nueva se extendieron desde la avenida 9 de Octubre hasta la calle Sucre y del Malecón Simón Bolívar a Boyacá. La Ciudad Vieja, que había sido azotada por incendios y ataques piratas quedó demarcada en el sector del cerro Santa Ana y barrio Las Peñas.

Según el libro Las calles de mi ciudad, de la autoría del historiador y escritor José Antonio Gómez Iturralde, antiguamente la avenida se llamó calle de San Francisco, del Foso, del Corte y de la Artillería.

Pero Melvin Hoyos sostiene que la primera denominación que surgió en el siglo XVIII fue la de calle de las Damas, que esta nomenclatura consta en un plano de 1789, conocido como el croquis anónimo.

“Caminando hacia el oeste, ya saliendo del área urbana de la ciudad, ahí fue el primer sector de prostitutas que tuvo Guayaquil, en pleno tiempo de la colonia”, cita el funcionario y agrega que esta actividad tenía cabida en cantinas.

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¿Cuándo la avenida adoptó el nombre actual? El historiador dice que esto ocurrió a fines del siglo XIX, cuando se preparaban los festejos por cumplirse el centenario de la independencia, por decisión del Concejo Cantonal de ese entonces.

Y aunque del bulevar 9 de Octubre de antaño hoy solo quedan registros fotográficos en blanco y negro de casas altas de madera y mixtas asentadas sobre una calle lastrada, el desarrollo que ha experimentado la avenida no ha dejado relegado su valor histórico.

En una guía publicada en internet por el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC) constan 19 edificaciones y sitios considerados patrimoniales.

Entre ellos se destacan el museo Presley Norton ubicado a la altura de la calle Carchi. Esta edificación, construida entre 1942 y 1943, originalmente fue la residencia del periodista Ismael Pérez Pazmiño, fundador de Diario EL UNIVERSO.

El edificio de la Casa de la Cultura, núcleo del Guayas (1945-1949), en la av. Quito; el de la II Zona Militar, en Lorenzo de Garaycoa; la jefatura del Cuerpo de Bomberos de Guayaquil y el de Diario EL UNIVERSO (antes templo masónico), en Escobedo, son otros inmuebles patrimoniales al igual que almacenes Juan Eljuri, en Boyacá, y el Banco La Previsora.

Dentro de una iniciativa municipal que apunta a la recuperación del centro de la ciudad, a través del esparcimiento familiar, el primer fin de semana del mes, la avenida 9 de Octubre se hizo de uso exclusivo peatonal, entre Boyacá y Pedro Carbo.

En dicho tramo se dispusieron estands de venta de artesanías y otros productos promovidos a manera de emprendimientos. También hubo espacios para la educación vial, exhibición de motociclistas, entre otras actividades.

Peatonalización será con reglamentación municipal

Cynthia Viteri, alcaldesa de Guayaquil, señaló en entrevista con este Diario que la idea de hacer peatonal la avenida 9 de Octubre va acompañada de ordenanzas municipales que permitan, por ejemplo, que los negocios instalen mesas afuera.

También que los establecimientos comerciales tengan letreros con luces tipo led y que en sitios, como la plaza San Francisco, se organicen frecuentemente eventos similares al Festival de Artes al Aire Libre, que se hace una vez al año.

“Eso es arte también. Es revivir el centro también. Que la asociación de músicos, los que los denominan los lagarteros, también tengan una programación de 365 días, también en el centro de la ciudad como hay en otros países. Es pintura, música, arte, gastronomía, es familia”, expuso la funcionaria.

Viteri sostuvo que, según estudios, no es conveniente peatonalizar la 9 de Octubre de lunes a viernes por el intenso flujo vehicular de la arteria, pero que los fines de semana la propuesta es más viable.

Félix Chunga, docente de Urbanismo de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, sostuvo que es necesario devolver el espacio público al ciudadano y que aquello sea normado por ordenanza.

Natalie Wong, decana de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Especialidades Espíritu Santo (UEES), refirió que la peatonalización debe tener más componentes que el comercial. Habló de puntos de encuentro y paseos. (I)

Redacción
Redacción

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