Distintas plantas como perejil, cilantro y lechuga dan un verdor a un estante de tres pisos en el que se las cultiva sin uso de tierra. Esta estructura se ubica en departamentos, terrazas o patios usando un sistema de riego por canales que se abastecen de un envase que da una recirculación al agua de nutrientes. Ello genera un ahorro del 90% de agua con relación al cultivo tradicional.

“Con un envase de 60 litros de agua puedes abastecer unas 200 plantas que equivale a 24 kilos de verduras al mes”, sostiene Sebastián Padin, líder del proyecto argentino Verde Agua Huertos Urbanos Hidropónicos, que busca acercar la producción agrícola a los hogares urbanos y compite en la categoría Ciudades Sostenibles

Sebastián Padin, líder del proyecto argentino Verde Agua Huertos Urbanos Hidropónicos. Foto: Ramón Zambrano.

Este es uno de los 30 finalistas de los 500 mejores proyectos en exposición durante esta edición de los Premios Latinoamérica Verde, en los pasillos de Puerto Santa Ana.

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En medio de una muestra de arte, ferias comerciales y ponencias magistrales, hay distintas ideas socioambientales que apuestan al desarrollo humano y restauración.

Entre esos, el chileno Víctor Velastino elabora cuadernos hechos con papel recolectado por 60 recicladores que son parte del proyecto Línea Wenu Mapu, finalista en la categoría Desarrollo Humano.

A estos recicladores, ellos les dan ingresos por unos $1.000 mientras que la empresa ha aumentado su producción a 25 toneladas de papel para cuadernos en Rancagua y Punta Arenas (Chile), cuenta.

Víctor Velastino elabora cuadernos hechos con papel recolectado por 60 recicladores que son parte del proyecto Línea Wenu Mapu. Foto: Ramón Zambrano.

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En cambio, Libardo Collazos en esa misma categoría presenta el proyecto de los Institutos Técnicos Agropecuarios y Forestales (ITAF) de la fundación Smurfit Kappa.

Este programa, finalista en la categoría Desarrollo Humano, vincula a jóvenes de los municipio del Cauca (Colombia) en sistemas de educación integral para que los poblados hagan planes productivos.

Una de las empresas ecuatorianas que compite en esta edición es el ingenio azucarero Valdez, que lleva adelante el proyecto Rebird Project, finalista en Producción y Consumo Sostenible.

Verónica de la Parra, líder del mismo, cuenta que tras diez años de investigaciones se puso en práctica la cero utilización de insecticidas en sus 14.000 hectáreas de cultivo, eso motiva una producción sostenible y la recuperación del equilibrio natural.

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Verónica de la Parra y Byron Guevara son parte del proyecto Rebird Project del ingenio azucarero Valdez. Foto: Ramón Zambrano.

En esa misma categoría se habla de la reducción de la temperatura a través de un aislante térmico hecho con nanotecnologías amigables con el medio ambiente. Este se coloca en techos para reducir en un 40% la temperatura de la casa y bajar el 25% del consumo de energía de aire acondicionado, sostiene Andrea Steller, la líder del proyecto de Costa Rica.

Mientras tanto, la investigadora de la U. de Guadalajara, Alma Rodríguez, ha logrado la restauración de 4 hectáreas de coralina en 8 sitios de México. Con apoyo estatal y privado lleva adelante el proyecto finalista en categoría Fauna. (I)

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finalistas

en diez categorías resultaron clasificados de 500 proyectos. Estos serán premiados el sábado. (I)