El papa Francisco dijo este viernes que los musulmanes deberían ser considerados como “socios” con los que construir una convivencia pacífica para cortar el paso a los “grupos fanáticos enemigos del diálogo”.

“Los estudiantes de teología deben ser educados en el diálogo con el judaísmo y el islam para entender las raíces comunes y las diferencias de nuestras identidades religiosas y contribuir así de una manera más eficaz a la construcción de una sociedad que aprecia la diversidad y favorece el respeto, la fraternidad y la cohabitación pacífica”, declaró el pontífice.

Francisco pronunció estas palabras en un encuentro organizado en Nápoles por la Pontificia Facultad Teológica de Italia Meridional.

“Estamos llamados a dialogar con los musulmanes para construir el futuro de nuestras sociedades y de nuestras ciudades; estamos llamados a considerarlos como socios para construir una convivencia pacífica incluso cuando se producen acontecimientos estremecedores, obra de grupos fanáticos enemigos del diálogo, como la tragedia (los atentados) de Pascua en Sri Lanka”, prosiguió el papa.

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Francisco aboga sistemáticamente por el amor al prójimo y por el diálogo interreligioso. “En las facultades de teología y las universidades eclesiásticas hay que alentar las clases de lengua y de cultura árabe y judía y el conocimiento recíproco entre estudiantes cristianos, judíos y musulmanes”, concluyó el jefe de la Iglesia católica.

Irak invita al papa

Irak invitó oficialmente al papa después de que este dijera que quería visitar en 2020 este país, que se declaró hace menos de un año y medio victorioso en su conflicto con el grupo yihadista Estado Islámico (EI).

“Tengo el honor de invitar oficialmente a Su Santidad a visitar Irak –cuna de la civilización y lugar de nacimiento de Abraham”, escribió el presidente iraquí, Barham Salih, en una misiva al papa.

“La visita de Su Santidad será una ocasión para recordar e iluminar a Irak y al mundo sobre que esta tierra ha brindado a la humanidad sus primeras leyes, la irrigación agrícola y un legado de cooperación entre los pueblos del mundo de diversas tradiciones confesionales”, continúa el texto que fue escrito en inglés.

Irak ha sufrido desde hace casi cuatro décadas una sucesión de conflictos, diez años de embargo internacional, una invasión estadounidense y, más recientemente, tres años de ocupación yihadista. En tanto el país se sumergía en la violencia, el éxodo de pobladores no cesaba, sobre todo, entre las minorías. 

El número de cristianos en Irak pasó de 1,5 millones antes de la caída del régimen de Sadam Husein, en 2003, a entre 400.000 y 500.000 en la actualidad. El papa Francisco suele mencionar con frecuencia a Irak, deseándole que “no vuelva a caer en las tensiones”, y en el pasado ya había expresado su deseo de visitarlo. (I)