La devoción y júbilo que sentían los más de 6.000 fieles que participaron en la procesión del Corpus Christi, organizada por la parroquia Santa Teresita, el domingo pasado, se evidenciaba en la forma de rezar, de tomar el rosario entre las manos y de postrarse al momento en el que la custodia del Cuerpo y Sangre de Cristo se alzaba entre la multitud y llegaba a una carroza adornada con flores y rodeada por niños que llevaban antorchas encendidas.

“Participo en la procesión desde hace 8 años junto a mi esposo y mis hijos, ellos ya saben que siempre deben separar esta fecha para asistir a este evento, porque a más de hacerlo por la devoción inmensa que tenemos por Jesús sacramentado, considero que es importantísimo en este tiempo dar una muestra pública de nuestra fe”, dijo Sara de Baquerizo, una feligresa.

Como ella, miles de feligreses y delegaciones de las tres ramas de las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional, el Cuerpo de Bomberos, movimientos católicos como Llama de amor, Lazos de Amor Mariano, Movimiento de Vida Cristiana, Schoenstatt, entre otros, acompañaron el desfile del Santísimo, que empezó en la parroquia anfitriona, en km 1, avanzó por la avenida Samborondón hasta llegar a la urbanización Biblos en el km 2,5, y luego retornó al punto de partida.

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También estuvieron presentes sacerdotes de iglesias y capillas aledañas, un grupo representando a la parroquia San Miguel Febres-Cordero (de Samborondón), seminaristas, diáconos y grupos representativos de universidades y colegios del sector.

Con velas encendidas y a paso firme, la multitud avanzaba rezando el rosario. La alegría aumentaba con algunas de las melodías. “Los cantos también ayudan a que las personas tengan una conexión con el Señor, se trata de un evento solemne que se puede vivir como una fiesta, el señor nos manda a vivirlo con alegría”, decía José Gregorio Álvarez, miembro del grupo de la UEES.

Los más pequeños también lo disfrutaban, como Valentina Jácome. “Mientras caminaba le pedía a Dios por los niños enfermos y sin dinero que tienen necesidades y necesitan ayuda”, dijo.

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Antes de la procesión hubo una misa en la que el párroco de la iglesia, Carlos Reinoso, expresó que las intenciones de la caminata serían pedirle a Dios que proteja a las familias del Ecuador y del mundo y que guíe al Gobierno nacional para que sepa defender al país con honestidad, justicia, paz y equidad.

El Corpus Christi es la fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo, que representa la presencia de Jesucristo en la eucaristía y es una de las actividades más representativas de la Iglesia católica en el mundo. Está consagrada al Sagrado Corazón de Jesús desde el 25 de marzo de 1874, por decreto del Gobierno de Gabriel García Moreno y en Santa Teresita se realiza desde el 2011.

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Uno de los momentos más emotivos fue durante las bendiciones que el párroco hizo a los fieles, en la que se veía a la multitud arrodillarse en el cemento y reclinar la cabeza. Una fue frente a la urbanización El Río, otra por la clínica Kennedy y la última dentro de la iglesia.

La entrada a la iglesia estaba decorada con flores y luces. Así llegó la carroza al terminar la procesión, entre los aplausos de los feligreses y banderas blancas moviéndose.

Según historiadores, en esta celebración se recuerda la institución de la eucaristía y el momento en el que Jesús convirtió el pan y vino en su cuerpo y su sangre. La fiesta surgió en 1208, durante la Edad Media, como una iniciativa de la religiosa Juliana de Cornillón, quien promueve la idea de celebrar una festividad en honor al Cuerpo y la Sangre de Cristo presentes en la eucaristía. (I)

Creo que es muy importante participar en la procesión porque es el símbolo de la última cena de Jesús.... él me dio la vida, me ha dado todo lo que tengo y se lo quiero agradecer”.Ramón Magnanelli, estudiante del Liceo P.