De niña, Johanna fue ‘gruesita’. Desde el parto del segundo de sus tres hijos empezó a engordar rápido. Tiene 37 años, mide 1,50 metros y pesa 125,7 kilos (276,54 libras). El médico le diagnosticó –según su índice de masa corporal– obesidad en grado tres (mórbida).

Hace un año a Johanna le dio un derrame cerebral. Aún no padece diabetes e hipertensión. Quiere bajar de peso, pero no lo ha conseguido, ya que continúa alimentándose igual (con frituras, gaseosas y carbohidratos) y es sedentaria. Pero ya está decidida y actualmente lleva una semana tomando unos licuados naturales, dice.

Esos batidos no le darán resultados si continúa ingiriendo la misma comida y si no tiene actividad física, sostiene Celia Luna, magíster en Nutrición Clínica del hospital Luis Vernaza, quien recomienda usar los ingredientes del batido en una ensalada.

Explica que la obesidad es el resultado de un desequilibrio entre las calorías ingeridas y las gastadas. Si se aumenta el consumo de alimentos ricos en calorías y no se hace actividad física, se produce aumento de peso, refiere la especialista, quien agrega que no hay que hacer dietas, lo que se debe es aprender a comer saludable y eso se tiene que fomentar desde la niñez.

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Cada año mueren, como mínimo, 2,8 millones de personas a causa de la obesidad o sobrepeso, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Son muertes que se pueden evitar solo con una alimentación saludable y actividad física, reitera Luna.

En el 2016, más de 1.900 millones de adultos tenían sobrepeso y más de 650 millones eran obesos. En ese año, 41 millones de niños menores de 5 años tenían sobrepeso en todo el mundo, según la OMS.

En el país, tres de cada diez escolares de 5 a 11 años presentan problemas de sobrepeso u obesidad; y la prevalencia en la población adulta, de 19 a 60 años, es del 62,8%, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut), publicada en el 2014.

Julia Muñoz, nutricionista del hospital Abel Gilbert, dice que la mitad del plato debe estar compuesto por ensalada (legumbres y hortalizas); la proteína, un cuarto; y el restante, carbohidratos (arroz, papa cocinada o fideos).

Dice que no se pide dejar de comer arroz porque el cuerpo requiere de energía (carbohidrato), lo que se necesita es no ingerirlo con fideos y que la comida se acompañe con agua, no con gaseosas ni jugos.

Ambas especialistas coinciden en que no hay que ‘satanizar’ los alimentos, que si les dan antojos de comer una hamburguesa, que sea con la carne a la plancha o asada, pero sin papas fritas ni cola. O si se les antoja un bolón, pueden comerlo pero una vez a la semana.

Actividad física
Se recomienda una hora de actividad física para los adultos y los adultos mayores al menos 150 minutos a la semana. Con ello se reduce el riesgo de padecer males cardiovasculares, diabetes, hipertensión y cáncer.

Espacios públicos
Las nutricionistas piden que se fomenten espacios seguros para hacer actividades físicas en familia.

2,8 millones de muertes de personas se registran cada año a causa de la obesidad o sobrepeso, según la OMS. (I)