La Fuerza Aérea de estadounidense realizó una demostración en vivo que evidencia su avance hacia el combate aéreo autónomo, allí se combinó un caza de quinta generación con un avión no tripulado, mostrando cómo las operaciones coordinadas entre sistemas tripulados y autónomos podrían redefinir las misiones de combate.

De acuerdo a Interesting Engineering, el ejercicio se llevó a cabo en la Base de la Fuerza Aérea Edwards, donde un F-22 Raptor tripulado operó junto al MQ-20 Avenger desarrollado por General Atomics, ambas aeronaves coordinadas a través de un software autónomo avanzado y un enlace de datos tácticos seguro.

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Foto: U.S. Air Force

¿Qué ocurrió en la demostración?

Durante el vuelo, el F-22 actuó como plataforma de mando, enviando instrucciones en tiempo real al dron. Por su parte, el MQ-20 ejecutó cambios de ruta, patrullajes aéreos y simulaciones de combate, mientras intercambiaba datos tácticos de forma continua con el caza.

El avión no tripulado utilizó la interfaz Autonodyne Bashi para recibir órdenes directas y ajustar sus misiones. De esta manera, sus sensores procesaron información de manera independiente, permitiéndole coordinar maniobras y ejecutar tareas bajo la supervisión del piloto humano.

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La compañía afirma que la prueba demostró la capacidad de los sistemas autónomos para tomar decisiones utilizando datos de sus sensores y cumplir órdenes del F-22, un enfoque que busca mantener al ser humano al mando mientras delega tareas tácticas a sistemas automatizados.

El vuelo forma parte de la hoja de ruta de autonomía del servicio, que recientemente validó la Arquitectura de Referencia de Gobierno Autónomo (A-GRA), un avance que permitió integrar software de múltiples proveedores y apoyar misiones semiautónomas dentro del programa de aeronaves colaborativas.

En este modelo operativo, los pilotos conservan el control de las decisiones complejas, mientras los sistemas autónomos ejecutan tareas de alto riesgo o repetitivas.

(I)

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