La NASA avanza hacia una nueva etapa en la exploración espacial con el desarrollo del SR-1 Freedom, una nave interplanetaria impulsada por energía nuclear.
El proyecto forma parte de una hoja de ruta más amplia anunciada por el administrador de la NASA, Jared Isaacman, que incluye misiones científicas a gran escala en la Luna, Marte y más allá.
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Entre ellas figuran el lanzamiento del telescopio Nancy Grace Roman Space Telescope y la misión Dragonfly, prevista para 2028, que explorará la luna Titán de Saturno en busca de señales de vida.
Propulsión nuclear
Según explicó el administrador asociado de la NASA, Amit Kshatriya, el proyecto busca sacar la propulsión nuclear del ámbito experimental y llevarla a operaciones reales en el espacio.
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A diferencia de los sistemas tradicionales basados en combustible químico o energía solar, la propulsión eléctrica nuclear permite transportar mayores cargas con más eficiencia y operar a grandes distancias del Sol, donde los paneles solares pierden eficacia. Esto abre la puerta a misiones sostenidas más allá de Marte y hacia el sistema solar exterior.
La nave, cuyo lanzamiento está previsto antes de finales de 2028, también servirá como plataforma de prueba para establecer estándares regulatorios y operativos en el uso de energía nuclear en el espacio.
El desarrollo del SR-1 Freedom se integra en un plan más amplio de la NASA para consolidar su presencia en el espacio. La agencia trabaja en una arquitectura progresiva para la exploración lunar, con misiones sucesivas que incorporarán nuevas tecnologías como drones saltadores en la superficie.
En paralelo, se impulsa una transición en la órbita terrestre baja para fomentar un ecosistema comercial más competitivo, tomando como base la experiencia de la Estación Espacial Internacional.
Una “lluvia” de helicópteros sobre Marte
Uno de los elementos más llamativos de la misión será el despliegue de Skyfall, una carga compuesta por múltiples helicópteros inspirados en el modelo de Ingenuity, el primer dron que logró volar en otro planeta.
Una vez en Marte, el SR-1 Freedom liberará estos dispositivos, que operarán de forma coordinada para explorar la superficie. La estrategia busca multiplicar la capacidad de observación, cubrir más terreno en menos tiempo y acceder a zonas de difícil alcance para los róveres tradicionales.
(I)