Lockheed Martin confirmó que sus drones furtivos RQ-170 Sentinel fueron clave en la Operación Resolución Absoluta en Venezuela. El CEO de la empresa, Jim Taiclet, reveló este detalle clasificado durante una llamada de ganancias trimestral.
La misión, que culminó con la captura de Nicolás Maduro el sábado 3 de enero, dependió del uso de estos activos secretos. Es una confesión inusual, pues el Pentágono y la firma aeroespacial rara vez discuten las operaciones de sus unidades de espionaje.
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Las fuerzas desplegadas durante la captura de Nicolás Maduro
Taiclet aseguró que “los productos de Lockheed Martin demostraron ser fundamentales para las misiones más exigentes”, confirmando así el despliegue aéreo masivo. La operación integró cazas F-35 y F-22, junto a helicópteros Black Hawk y los drones Sentinel, indica The War Zone (TWZ).
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Tras finalizar la misión, aparecieron videos de dos RQ-170 aterrizando en la Estación Naval Roosevelt Roads de Puerto Rico, que sirvió como centro logístico clave. Las imágenes son la primera prueba visual sobre la participación de esta aeronave en el operativo.
VERY RARE: Footage shows a U.S. RQ-170 stealth drone returning to Puerto Rico after reportedly supporting last night’s U.S. strikes on Venezuela.
— Clash Report (@clashreport) January 3, 2026
The RQ-170 Sentinel is a stealthy, high-altitude unmanned aerial vehicle developed by Lockheed Martin's Skunk Works. pic.twitter.com/R2qQI3TyvK
El análisis sugiere que los drones rastrearon discretamente los movimientos diarios de Maduro para establecer sus “patrones de vida”, antes del ataque final. Su capacidad de sigilo permitió vigilar a sus guardias durante mucho tiempo sin ser detectados por los radares venezolanos.
Durante la detención, tener un dron orbitando ofreció una fuente vital de información en tiempo real para detectar cualquier amenaza inesperada en el terreno. Estas transmisiones permitieron a comandantes, incluido el presidente Donald Trump, observar la operación mientras sucedía.
El uso del RQ-170 sigue un patrón similar al de la redada contra Osama Bin Laden en 2011, donde también vigiló al objetivo desde el aire. Esta tecnología ha sido crucial incluso para monitorear el programa nuclear de Irán, así como zonas de difícil acceso y/o alto riesgo en todo el mundo.
(I)