El Ejército estadounidense está probando una nueva táctica para proteger a sus fuerzas mecanizadas: el uso de drones para generar cortinas de humo que dificulten la detección enemiga.

Según información difundida el 17 de febrero de 2026 por el Departamento de Defensa de Estados Unidos, soldados de la 3era División de Infantería aplicaron esta técnica durante el ejercicio Spartan Focus en Fort Stewart, mientras operaban vehículos de combate Bradley M2A4.

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El entrenamiento mostró cómo las unidades blindadas están incorporando pequeños drones tácticos para ampliar el reconocimiento y desplegar humo más allá de la línea de visión directa de los vehículos terrestres. De modo que, el Bradley M2A4 modernizado con humo aéreo crea un sistema de protección en capas que dificulta la localización de objetivos por parte del enemigo y aumenta la flexibilidad operativa.

Vehículos de combate Bradley M2A4 cuentan con la tecnología que permite la interoperabilidad con drones | Foto: cortesía X @refueled

¿Qué ocurrió durante el ejercicio?

Los soldados emplearon drones para detectar movimientos enemigos simulados fuera del alcance visual de las tripulaciones, una capacidad que amplió el reconocimiento del escuadrón y le permitió anticipar amenazas, coordinar maniobras y resguardar a las formaciones de infantería mecanizada que operaban en zonas disputadas, detalla Galaxia Militar.

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La integración de drones en operaciones blindadas representa un cambio importante en la doctrina militar estadounidense, que antes dependía de exploradores terrestres y sensores montados en vehículos, y ahora cuenta con unidades mecanizadas que pueden obtener inteligencia en tiempo real desde plataformas aéreas.

Un elemento clave del ejercicio fue la coordinación entre drones y sistemas terrestres para desplegar cortinas de humo sincronizadas, un efecto de oscurecimiento estratificado que busca interferir los sistemas de puntería y vigilancia del enemigo, reduciendo la eficacia de municiones guiadas de precisión y del reconocimiento con drones.

La pieza central de toda esta estrategia es el Bradley M2A4 e integra mejoras en potencia eléctrica, suspensión, conectividad digital y arquitectura de red, lo que facilita su interoperabilidad con sensores externos y drones.

Está equipado con armamento pesado y sistemas avanzados de comunicación para reforzar la estrategia de guerra en red del Ejército, que combina blindados tradicionales con tecnología emergente.

(I)

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