<a href="https://www.eluniverso.com/temas/guerra/" target="_blank" rel="" title="https://www.eluniverso.com/temas/guerra/"><b>El B-2 Spirit estadounidense es considerado uno de los bombarderos más avanzados y sigilosos del mundo</b></a>. Sin embargo, pese a esta reputación, tiene un punto débil que deja a expertos boquiabiertos: la lluvia.<b>Tanto ingenieros como reportes oficiales han detallado por años que este avión, diseñado para evadir radares enemigos es especialmente vulnerable a la humedad y a los climas extremos</b>, afectando de esta manera tanto su desempeño como su operatividad, señala <a href="https://interestingengineering.com/military/b-2-bombers-biggest-opponent-rain" target="_blank" rel="" title="https://interestingengineering.com/military/b-2-bombers-biggest-opponent-rain">Interesting Engineering</a>.<b>El problema radica principalmente en su recubrimiento furtivo, que es clave para su invisibilidad ante los radares</b>. Este material es muy sensible al agua, por lo que la lluvia puede erosionarlo y degradarlo en las superficies de baja observabilidad.<b>Otra desventaja es la falla en el diseño que permite la acumulación de agua en compartimientos internos, conductos y válvulas</b>, y es que es un riesgo significativo, tomando en cuenta que se trata de un bombardero que cuesta cerca de 2.000 millones de dólares.De acuerdo a un informe de la <a href="https://www.govinfo.gov/content/pkg/GAOREPORTS-NSIAD-97-181/pdf/GAOREPORTS-NSIAD-97-181.pdf" target="_blank" rel="" title="https://www.govinfo.gov/content/pkg/GAOREPORTS-NSIAD-97-181/pdf/GAOREPORTS-NSIAD-97-181.pdf">Oficina General de Contabilidad</a> (GAO, por sus siglas en inglés), <b>está confirmado que la exposición al agua y a la humedad puede dañar las superficies furtivas del B-2 y producir fallos en distintos sistemas</b>. La acumulación de agua dentro de la aeronave no solo compromete su sigilo, sino que también perjudica sensores y equipos críticos, lo que disminuye la confiabilidad del avión durante las misiones.Esto se ve intensificado cuando el agua acumulada se congela, pues el proceso de descongelamiento y drenaje puede tardar hasta 24 horas. Autoridades han reconocido que es poco probable que esta debilidad sea eliminada por completo, aun con nuevos materiales y métodos de reparación.<b>(I)</b>