Un aterrizaje inesperado en una base aérea de <b>Grecia </b>podría haber expuesto uno de los proyectos más reservados del arsenal estadounidense. Imágenes difundidas en internet muestran una aeronave de ala volante que, tras un fallo técnico,<b> habría descendido de emergencia en la base de Larissa</b>, lo cual abrió interrogantes sobre su verdadera identidad. En un primer momento, algunos medios locales confundieron el aparato con un bombardero B-2 Spirit. Sin embargo, el tamaño y ciertas características descartan esa posibilidad. Tampoco coincide plenamente con el más reciente B-21 Raider.La hipótesis que gana fuerza es que se trate del <b>RQ-180</b>, un <b>vehículo aéreo no tripulado </b>desarrollado por Northrop Grumman y envuelto en secreto durante más de una década.El hecho de que la aeronave haya sido vista a plena luz del día refuerza la teoría de un problema técnico. Este tipo de plataformas está diseñado para operar con el mayor sigilo posible, lo que incluye minimizar cualquier exposición visual.Aunque no existe confirmación oficial sobre el incidente, la aparición pública de imágenes es inusual para un programa que ha evitado ser documentado incluso en bases militares de Estados Unidos.También circularon versiones que apuntaban a un dron israelí, pero estas fueron descartadas por diferencias en tamaño y configuración.La base de Larissa, utilizada por Estados Unidos para operar drones MQ-9 Reaper, ha reforzado su infraestructura en los últimos años, lo que abre la posibilidad de que aloje aeronaves más avanzadas. <b>No está claro si el aterrizaje fue un hecho aislado</b>.El RQ-180 es uno de los proyectos más reservados del Pentágono. Desarrollado desde 2008, <b>su existencia se mantuvo prácticamente oculta hasta 2020</b>. Está diseñado para misiones de reconocimiento de largo alcance con tecnología furtiva y sistemas avanzados de inteligencia.Algunas versiones lo vinculan a operaciones en Irán y a la estrategia de ataque de largo alcance de Estados Unidos, en coordinación con el B-21 Raider.En paralelo, el RQ-180 podría reemplazar al RQ-4 Global Hawk en los próximos años, con mayores capacidades de sigilo. (I)