<a href="https://www.eluniverso.com/temas/guerra/" target="_blank" rel="" title="https://www.eluniverso.com/temas/guerra/"><b>El portaaviones nuclear USS Gerald R. Ford (CVN-78) sigue sin cambios en el área de responsabilidad del Comando Sur de Estados Unidos (USSOUTHCOM, por sus siglas en inglés) en el Caribe</b></a>. Así se consolida como uno de los principales activos navales desplegados por Washington en la región, al mantener presencia sostenida y dando prioridad a la estrategia otorgada dentro de las operaciones de seguridad marítima y control regional impulsadas por EE.UU. en los últimos meses.De acuerdo al portal<a href="https://www.zona-militar.com/2026/01/13/el-portaaviones-nuclear-uss-gerald-r-ford-continua-desplegado-en-el-area-de-responsabilidad-del-comando-sur-de-ee-uu/" target="_blank" rel="" title="https://www.zona-militar.com/2026/01/13/el-portaaviones-nuclear-uss-gerald-r-ford-continua-desplegado-en-el-area-de-responsabilidad-del-comando-sur-de-ee-uu/"> Zona Militar</a>, <b>este despliegue se integra a un esquema naval más amplio, destinado a respaldar misiones de interdicción de tráficos ilícitos, vigilancia marítima y cooperación con agencias</b> <b>federales</b>. Según información del propio Comando Sur, el portaaviones sigue operando como plataforma central para apoyar tareas vinculadas a la seguridad regional, sin evidencias de un despliegue o traslado fuera del área designada.<b>El USS Gerald R. Ford actúa junto a un grupo de unidades anfibias, que está compuesto por los buques USS Iwo Jima, USS Fort Lauderdale y USS San Antonio, así como por personal y medios del Cuerpo de Marines de Estados Unidos</b>, activos que se mantienen en estado de alistamiento operativo para cumplir misiones asociadas a la Operación<b> </b>Southern Spear, que se desarrolla desde hace varios meses en Centroamérica y el Caribe.<b>Esta operación forma parte de un esfuerzo sostenido por el Comando Sur para fortalecer las capacidades de interdicción aérea y marítima ante amenazas como el narcotráfico, el contrabando y las redes clandestinas que operan en el Caribe y el Pacífico Oriental.</b> De esta manera, el portaaviones aporta una capacidad adicional clave, especialmente por el alcance y la versatilidad de su Grupo Aéreo Embarcado, que permite ampliar las tareas de patrullaje y control marítimo en coordinación con la Guardia Costera.<b>La presencia del mayor y más avanzado portaaviones estadounidense ha estado respaldada por destructores, cruceros de superficie y buques anfibios tipos LHD y LPD, particularmente el USS Iwo Jima</b>, que ha cumplido un rol destacado tanto en actividades de adiestramiento con los Marines como en su participación antes, durante y después de la operación Absolute Resolve.<b>Desde que llegó en noviembre al Caribe, el USS Gerald R. Ford ha participado en numerosas misiones de vigilancia, ejercicios y operaciones aéreas, </b>por su parte, las aeronaves del Ala Aérea Embarcada 8 como cazas F/A-18E/F, aviones EA-18G y E-2D, que han mantenido un ritmo constante de operaciones. Aunque no se han definido plazos oficiales para el fin de la misión, se estima que el portaaviones continuará operando bajo el USSOUTHCOM en el Caribe antes de cualquier eventual redistribución o regreso a su base.<b>(I)</b>