China avanza rápidamente hacia una gran flota de cazas furtivos J-20 y J-35, consolidando su salto a la aviación de quinta generación, esto significa que la expansión industrial y tecnológica apunta a una producción masiva en los próximos años.
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El número de J-20 ya crece de forma sostenida, con cientos de unidades en servicio y desplegadas estratégicamente para reforzar la capacidad de China en zonas clave como el este asiático y sus fronteras occidentales, reseña el portal 1945.
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China incrementa producción
Imágenes satelitales recientes revelan una aceleración en la fabricación de estos cazas en nuevas instalaciones y ampliaciones industriales, lo que refleja el esfuerzo coordinado del sector aeroespacial liderado por el Estado.
La planta de Chengdu se está expandiendo significativamente, permitiendo múltiples líneas de producción simultáneas, lo que podría elevar la fabricación anual de J-20 a cifras muy altas en el corto plazo.
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Si el ritmo se mantiene, China podría alcanzar entre 500 y 1000 cazas J-20 antes de 2030, lo que le daría una ventaja numérica clave frente a posibles rivales en escenarios de conflicto.
Además, la incorporación del J-35 y otras plataformas refuerza una estrategia basada en cantidad y modernización, por lo que el resultado sería una fuerza aérea capaz de imponer superioridad y sostener operaciones prolongadas.
(I)