El Dassault Rafale se ha convertido en uno de los principales rivales del caza F-35 de Estados Unidos en el mercado internacional. Aunque el F-35 Lightning II suele encabezar las listas de aviones de combate más conocidos, la aeronave francesa se ha posicionado gracias a su equilibrio entre capacidades avanzadas, versatilidad operativa y un costo más accesible para muchos países compradores.

De acuerdo al portal 1945, el Rafale fue fabricado por Dassault Aviation y acumula más de 300 pedidos por parte de al menos ocho naciones, entre ellas Emiratos Árabes Unidos, Indonesia y Grecia, cifras que lo han llevado a ser uno de los aviones más vendidos en el mundo, impulsado por el interés de países que buscan reforzar su defensa aérea en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas.

Publicidad

Dassault Rafale | Foto: Cortesía X @RealAirPower1

Interés en ascenso

El interés por el Rafale sigue en aumento, con negociaciones activas en regiones como Oriente Medio, Asia y Europa. En contraparte, hay gobiernos como los de Irak, Ucrania e India, que evalúan la plataforma francesa como una opción sólida para modernizar sus flotas, aprovechando su capacidad multifunción, su avanzada fusión de datos y sus sistemas de guerra electrónica de alto nivel.

El elevado volumen de pedidos ha generado presión sobre Dassault para cumplir con los plazos de entrega, pues, la compañía deberá suministrar decenas de aeronaves tanto a Francia como a clientes internacionales, incluidos grandes contratos con Emiratos Árabes Unidos e Indonesia, además de completar entregas pendientes a Grecia y Egipto.

Publicidad

El Rafale cuenta con una larga historia que se remonta a los esfuerzos franceses por desarrollar un caza propio tras separarse de proyectos europeos conjuntos.

Este avión, que fue diseñado para cumplir múltiples misiones, que van desde superioridad aérea y ataque terrestre hasta reconocimiento y disuasión nuclear, fue introducido oficialmente en 2011, pero se ha mantenido con el paso de los años gracias a sus continuas mejoras tecnológicas.

A futuro, la empresa francesa apuesta por el nuevo estándar Rafale F5, previsto para entrar en servicio después del 2030. Esta versión incorporará mayor potencia de procesamiento y capacidades avanzadas como la supresión de defensas enemigas.

Es importante destacar que, sigue teniendo una desventaja importante frente a cazas de quinta generación como el F-35: la falta de tecnología furtiva, lo que lo hace más detectable.

(I)

Te recomendamos estas noticias