La Armada estadounidense explora conceptos cada vez más innovadores en su búsqueda de un nuevo avión de combate embarcado y uno de los más llamativos es el SM-39 Razor, una propuesta de Stavatti Aerospace, que ofrece un diseño con forma de ala de murciélago que, según sus creadores, podría alcanzar velocidades de hasta Mach 4.

El SM-39 se presenta como candidato al programa F/A-XX, la iniciativa de sexta generación con la que la Marina planea sustituir a los F/A-18E/F Super Hornet y definir su poder aéreo más allá de la década de 2040.

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A diferencia del enfoque de la Fuerza Aérea, la Armada busca un avión específicamente adaptado a las exigencias de los portaaviones, lo que ha abierto la puerta, al menos conceptualmente, a soluciones menos convencionales.

¿Cuál es el avión que parece murciélago?

En ese contexto, el F/A-XX debe ser un caza multifunción capaz de combatir en el aire, atacar objetivos de superficie a larga distancia y realizar misiones de guerra electrónica en entornos altamente disputados.

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Se espera que actúe como un centro de mando aéreo, coordinando aeronaves no tripuladas de combate colaborativo, lo que exige gran alcance, elevada capacidad de carga y una potencia de procesamiento avanzada, sin sacrificar la resistencia estructural necesaria para operaciones navales.

SM-39 Razor | Foto: Cortesía X @OvidiuMuca

¿Qué ofrece el SM-39 Razor?

  • Su diseño es radical, basado en un esquema de triple fuselaje integrado en un ala de curvada variable tipo cuerpo-ala.
  • Es un avión furtivo bimotor con turbofanes de ciclo adaptativo.
  • Más allá de supercrucerar a Mach 2,5, también podría hacerlo a Mach 4.

Estas promesas generan un gran escepticismo entre analistas aeroespaciales, pues dudan sobre la viabilidad física de que un caza embarcado con motores turbofán alcance esas velocidades, también sobre la compleja gestión del flujo de aire y del calor extremo, que podría comprometer seriamente el sigilo e incrementar de manera crítica la firma térmica del avión en combate.

A estas incertidumbres técnicas se suma el historial de la propia empresa, que fue fundada en 1994 y aunque ha presentado numerosos conceptos, nunca ha construido un prototipo a escala real, sin dejar de lado que su tamaño y recursos son muy limitados en comparación a competidores como Boeing o Northrop Grumman.

Además, la Armada de Estados Unidos no ha confirmado haber recibido una propuesta formal del SM-39, lo que refuerza la idea de que, por ahora, el “caza ala de murciélago” sigue siendo más una visión futurista que una adquisición concreta.

(I)

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