Las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de muerte en el mundo. Sin embargo, muchos casos pueden prevenirse mediante controles médicos oportunos y cambios sostenidos en el estilo de vida.
El médico Fernando Siles, docente de la carrera de Medicina de la Universidad Franz Tamayo, señala que la prevención sigue siendo la mejor herramienta. Destaca que la actividad física, una alimentación equilibrada y hábitos saludables ayudan a mantener estos indicadores bajo control.
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El especialista también resalta el valor del ejercicio aeróbico, como caminar, correr o nadar. Este tipo de actividad fortalece el sistema cardiovascular y mejora el funcionamiento del organismo.
“La idea es establecer cambios que puedan mantenerse durante toda la vida”, sostiene Siles. Por ello, los expertos recomiendan realizar controles periódicos, incluso cuando no existen síntomas.
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La ciencia ha identificado cinco indicadores clave que ayudan a evaluar la salud del corazón. Monitorearlos permite detectar riesgos antes de que se conviertan en problemas graves, como infartos o accidentes cerebrovasculares.
El primero es la presión arterial. Los médicos recomiendan mantenerla por debajo de 120/80 mmHg, ya que valores elevados provocan un desgaste progresivo de las arterias y aumentan el riesgo cardiovascular.
El segundo indicador es el colesterol LDL, conocido como “colesterol malo”. Lo ideal es mantenerlo por debajo de 70 mg/dl, debido a que su acumulación puede obstruir las arterias y favorecer enfermedades cardiovasculares.
En tercer lugar están los triglicéridos, grasas presentes en la sangre. Los especialistas sugieren niveles inferiores a 150 mg/dl, pues un exceso se relaciona con un mayor riesgo de problemas cardíacos, especialmente cuando existe sobrepeso.
La glucosa en ayunas ocupa el cuarto lugar. No debería superar los 100 mg/dl, ya que el exceso de azúcar puede dañar los vasos sanguíneos y favorecer la formación de placas que alteran el flujo de sangre.
El quinto indicador es la circunferencia abdominal. Un perímetro elevado de la cintura puede reflejar acumulación de grasa visceral, asociada con inflamación y un mayor riesgo de enfermedad cardíaca.
Cuidar el corazón depende de decisiones cotidianas. Comer mejor, mantenerse activo, descansar bien y vigilar estos cinco indicadores pueden marcar la diferencia a largo plazo. (I)