La misión Artemis II no solo logró rodear la Luna, sino que también dejó múltiples cautivadoras imágenes desde el espacio exterior. Pero, a los astrónomos les sorprendió particularmente una “fotografía fantasmal” captada bajo el agua, en la que la cápsula aparece ennegrecida y marcada por el calor extremo tras su regreso a la Tierra.
La nave Orión amerizó el 10 de abril frente a la costa de California tras recorrer cerca de 694.000 millas alrededor de la Luna. Durante el reingreso, viajó a casi 35 veces la velocidad del sonido, lo que sometió su escudo térmico a temperaturas extremas.
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Las primeras inspecciones realizadas por la NASA indican que el sistema de protección térmica funcionó según lo esperado. Las imágenes captadas por buzos de la Armada estadounidense muestran un escudo ennegrecido, pero con daños menores a los observados en la misión anterior.
El desempeño del escudo era uno de los puntos más sensibles de la misión. En Artemis I, el mismo diseño presentó grietas, carbonización y pérdida de material tras una maniobra de reentrada tipo “rebote” en la atmósfera.
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Para Artemis II, la NASA optó por una trayectoria de reentrada más directa, similar a la utilizada en las misiones Apolo, sacrificando precisión en el amerizaje y comodidad para reducir los riesgos estructurales.
Los primeros análisis sugieren que la decisión funcionó. La pérdida de material en el escudo fue significativamente menor, tanto en tamaño como en cantidad, y consistente con pruebas realizadas en laboratorio tras Artemis I.
La cápsula amerizó a solo 2,9 millas del punto previsto, y la velocidad de entrada en la atmósfera estuvo dentro de un margen mínimo respecto a lo calculado. Además, imágenes aéreas captadas durante el descenso permitirán reconstruir con mayor detalle cómo se comportó el escudo térmico en cada fase.
En las próximas semanas, la nave será trasladada al Centro Espacial Kennedy para inspecciones más profundas. Posteriormente, el escudo será enviado al Centro Marshall de Vuelos Espaciales, donde será analizado con rayos X y pruebas de laboratorio.
Mientras tanto, el cohete Space Launch System también mostró un desempeño sólido, tras años de retrasos y problemas técnicos. Ingenieros confirmaron que colocó a Orión con precisión en su trayectoria.
Aunque la agencia considera que la misión mantiene en curso el programa Artemis, persisten dudas sobre los próximos pasos. Artemis III está prevista para 2027 e incluiría pruebas clave antes de futuros alunizajes.