Estudios recientes arrojaron que la acción de un hongo podría transformar los residuos de colchones viejos en material aislante para construcciones de alta tecnología.
En la búsqueda de respuestas sobre el destino final de los colchones usados, el Dr. Peter Nguyen y su equipo de la Universidad de Swinburne, en Australia, dieron con una solución orgánica llamada Penicillium chrysogenum.
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¿En qué consiste el proceso de transformación?
Trituraron e inocularon con esporas de hongos la espuma desechada, y vieron cómo, a medida que los hongos crecían, sus micelios actuaban como un pegamento biológico natural. El proceso dio lugar a compuestos minerales y materiales de alto rendimiento, capaces de soportar calor extremo de hasta 1000 grados centígrados.
“El material funcionó bien como aislante, con una capacidad de bloqueo del calor muy similar a la de los productos de aislamiento comerciales que ya se utilizan en hogares y edificios”, detalló Nguyen, según el sitio web InteresntingEngineering.
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Agregó que este resultado es práctico y responsable con el medio ambiente, pues utiliza hongos vinculados a cepas ampliamente utilizadas en la producción de alimentos y medicamentos.
A pesar de estar en una fase investigación, las proyecciones apuntan a una solución inteligente, y de bajo impacto, que mitigaría el proceso de los más de 50 mil colchones que se desechan a diario en Estados Unidos.
(I)