David Drake fabricó miles de vasijas de barro durante su vida en Carolina del Sur, en la década de 1850. Eran piezas grandes, robustas, pensadas para almacenar comida en las plantaciones. Pero Drake nunca pudo quedarse con ninguna.
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Era un hombre esclavizado y todo lo que hacía pertenecía a otros. Ahora, casi dos siglos más tarde, entregaron parte de su trabajo a sus descendientes.
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David Drake fabricó miles de vasijas de barro durante su vida en Carolina del Sur, en la década de 1850. Eran piezas grandes, robustas, pensadas para almacenar comida en las plantaciones. Pero Drake nunca pudo quedarse con ninguna.