En Guatemala ocurrió un incendio entre 733 y 88 d.C, que, según los recientes hallazgos de los arqueólogos, representa un punto de inflexión en el gobierno de los mayas.

Según explican los autores en un estudio que fue publicado en la revista Antiquity, el descubrimiento se realizó en el sitio maya de Ucanal, en Guatemala, y todo indica que fue un incendio que “marcó un desmantelamiento público de un antiguo régimen”, lo que se traduce en un momento crucial en el colapso de los gobernantes.

Publicidad

El Castillo, también conocido como el Templo de Kukulcán, es una de las estructuras más grandes de Chichén Itzá y su arquitectura refleja sus lejanas conexiones políticas. Foto: EFE

¿Cuáles son los detalles de este hallazgo?

El hecho histórico tuvo lugar en la capital del reino de K’anwitznal, que está cerca de un cementerio, donde yacían tanto los cuerpos como sus adornos; entre ellos, una máscara de piedra adornada con joyas, fragmentos de una diadema de piedra verde y adornos de jade, que fueron trasladados de una tumba a un lugar de incineración público, donde el fuego consumió algunos de los objetos centenarios frente a todos, describió Popular Mechanics.

El equipo descubrió el incendio en las excavaciones de 2022 durante el relleno de construcción de un templo-pirámide situado en una plaza pública, la evidencia señala que no se hizo ningún esfuerzo por proteger el yacimiento funerario. Ante esto, estima que al menos cuatro adultos formaban parte de los restos quemados y que el fuego alcanzó una temperatura de más de 800 °C. Junto a los cuerpos fueron hallados 1.470 fragmentos de colgantes de piedra verde, cuentas, placas y mosaicos, cuchillas, lo que representa un “evento de quema único”.

Publicidad

Los científicos consideran que tanto la cantidad como la calidad de los ornamentos quemados y rotos indican que provenían de una tumba real del Clásico Tardío, perteneciente, probablemente, a varias personas, y el depósito era parte de un rito de entrada al fuego que “marcó la destrucción simbólica y literal de una línea dinástica K’anwitznal anterior”.

Para los autores, este hecho “parece haber sido un acto de profanación: fue arrojado al borde de un muro rudimentario utilizado como corral de construcción, sin que se hiciera ningún esfuerzo por proteger los huesos y adornos fragmentados de los bloques de la tumba depositados sobre ellos como relleno de construcción”.

Asimismo agregan que todo esto pudo dar lugar a un“evento público dramático” que pudo “marcar dramáticamente ... el desmantelamiento de un antiguo régimen”.

(I)

Te recomendamos estas noticias