El loro nocturno es una de las aves más raras y hermosas del mundo que se creían extinta, pero gracias a una investigación científica y a la colocación de grabadoras de audio y cámaras trampa se confirmó la presencia de esta especie en el interior de Australia.

El estudio dirigido por el ecologista Nick Leseberg, de la Universidad de Queensland, contó con la colaboración de científicos indígenas y guardacostas quienes desplegaron las herramientas en decenas de sitios a la intemperie para detectar el canto del loro nocturno en vez de esperar un avistamiento que no se había producido en 100 años.

Publicidad

Reaparición de extraña ave extinta hace 200 años sorprende a los científicos: “Pasarán años antes de que la población se restablezca”

Esta especie de nombre científico Pezoporus occidentalis es un “ave terrestre de tamaño mediano que se encuentra en el hábitat del spinifex maduro en regiones áridas y semiáridas”, describe el Departamento de Cambio Climático, Energía, Medio Ambiente y Agua del Gobierno de Australia.

“Los pericos nocturnos son muy difíciles de monitorear y siguen siendo una de las especies más críticas de Australia. Actualmente, solo se confirma su presencia en poblaciones aisladas del suroeste de Queensland y el interior norte de Australia Occidental”, dice el sitio web gubernamental.

Publicidad

Otro dato interesante que comparte íNaturalistPa es que es el único loro que no puede volar, es más pesado y una de las aves más longevas que existen. También se les conoce como kakapos y algunos se encuentran en Nueva Zelanda.

¿Qué amenaza a los loros nocturnos?

Gracias al canto del loro nocturno los investigadores pudieron localizar refugios diurnos de las aves dentro de las matas densas y antiguas de pasto spinifex, revela una publicación de Earth.com.

Con el despliegue de las grabadoras de audio y la activación de las cámaras trampa entre el 2020 y 2023 se pudo notar el canto distintivo de esta especie. Una vez que se activaron los dispositivos estos se reflejaban como alfileres en un mapa.

El ave rapaz más grande de Europa se reproduce en este lugar 200 años después de que cazadores la llevaron a la extinción, uno de los padres perdió una pata

En palabras de Nick Leseberg podrían haber unos 50 loros nocturnos en un área protegida en Ngururrpa Country en el Gran Desierto Arenoso que se encuentra al este de Australia, donde la planta clave es el bull spinifex. Con ella se forman refugios en forma de cúpula y allí se puede mantener el loro nocturno escondido y fresco.

El científico también intentó describir uno de los diversos cantos del loro nocturno diciendo que sonaba como “didly dip, didly dip”, como un teléfono, mientras que otro sonaba como “dink dink”, parecido a una campana.

La amenaza de su existencia radica principalmente en:

  • Incendios de rápida propagación que afectan al desarrollo del spinifex
  • La presencia de gatos salvajes que cazan sigilosamente por las noches aniquilando los polluelos
  • Nuevas perturbaciones como huellas de vehículos, nuevas malezas o ganado en pastoreo

La guía de quemas en la temporada de frío, el control de depredadores y limitar las perturbaciones son medidas que permitirán salvar a los loros nocturnos.

También se puede obtener información de esta ave gracias al ADN recuperado de las plumas y la posibilidad de colocar pequeñas etiquetas de seguimiento puede demostrar qué tan lejos viajan durante la noche para alimentarse y dónde se ubican en los meses secos.

(I)

Te recomendamos estas noticias