<a href="https://www.eluniverso.com/temas/ecologia/" target="_blank" rel="" title="https://www.eluniverso.com/temas/ecologia/"><b>Una enorme franja de algas pardas se extiende actualmente a lo largo del Océano Atlántico</b></a>, formando una estructura visible incluso desde el espacio. Se trata de un cinturón natural de casi 8.000 kilómetros de longitud y está compuesto por millones de toneladas de vegetación marina. <b>Vale la pena destacar que no es una masa compacta, sino múltiples esteras de algas </b>que se desplazan siguiendo las corrientes oceánicas, según reseña <a href="https://indiandefencereview.com/giant-sargassum-belt-spreads-across-atlantic-ocean/" target="_blank" rel="" title="https://indiandefencereview.com/giant-sargassum-belt-spreads-across-atlantic-ocean/">Indian Defence</a>.Los pescadores del Caribe fueron los primeros en notar el fenómeno cuando sus redes comenzaron a llenarse de esta vegetación espesa. Con el paso del tiempo, muchas aguas costeras cambiaron de un azul claro a un tono marrón turbio y es que<b> estas grandes acumulaciones de sargazo viajan con el viento y las mareas hasta terminar varadas en las costas americanas</b>.<b>En mar abierto, estas algas cumplen un papel ecológico importante al servir de refugio y alimento para peces pequeños y tortugas marinas.</b> Sin embargo, <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1568988325001428?via%3Dihub" target="_blank" rel="" title="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1568988325001428?via%3Dihub">la magnitud actual del fenómeno no tiene precedentes en décadas recientes</a>, lo que ha despertado preocupación entre científicos y comunidades costeras.Cuando las algas llegan a las playas se acumulan en grandes montículos que liberan gases con olor fuerte y pueden afectar la salud humana, además de dañar arrecifes, turismo y economías locales. <b>(I)</b>