La idea de aterrizar antes de despegar parece imposible, pero en el caso del SR-71 Blackbird fue una curiosa realidad: un vuelo entre Japón y California dio la impresión de un “viaje en el tiempo”, más por efectos horarios que por ciencia ficción.

El relato del expiloto David Peters explica cómo la velocidad extrema y la diferencia de husos horarios pueden alterar la percepción del tiempo, un fenómeno que se intensifica al cruzar la Línea Internacional de Cambio de Fecha, detalla Eco News.

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Foto: NASA

¿Qué tan posible es viajar en el tiempo?

Durante una misión desde la isla Okinawa, la tripulación despegó un sábado por la mañana en Asia y aterrizó el viernes por la tarde en Estados Unidos. Este “retroceso” temporal se debe al cruce de la línea que marca el cambio de día en el calendario global.

El SR-71, diseñado por Lockheed Martin, era un avión espía capaz de volar a más de tres veces la velocidad del sonido y a altitudes extremas, precisamente, su rapidez es lo que lo hizo prácticamente inalcanzable para misiles enemigos.

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Sin embargo, esa velocidad generaba temperaturas altísimas, por lo que su estructura de titanio debía soportar condiciones extremas, esto hizo que su fabricación implicara desafíos técnicos y estratégicos durante la Guerra Fría.

A pesar de su rendimiento, el SR-71 fue retirado por sus altos costos y la llegada de nuevas tecnologías como satélites y drones.

Aun así, su legado continúa inspirando proyectos futuros como el SR-72, enfocados en velocidades aún mayores.

(I)

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