Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Columbia advierte que muchos paneles solares instalados en ciudades podrían estar perdiendo hasta un 30 % de su capacidad de generación debido a una orientación inadecuada.
El hallazgo surgió tras analizar estaciones de bicicletas en Nueva York que funcionan con energía solar. Utilizando una cámara de 360 grados y un sistema de visión computacional, los investigadores lograron estimar cuánta energía produce un panel en su posición actual y cuánto podría generar si estuviera correctamente orientado.
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Los resultados mostraron que, en varios casos, los paneles no están posicionados en el ángulo óptimo, lo que reduce significativamente su rendimiento anual.
“Nuestro resultado permite tomar decisiones clave como dónde ubicar los paneles, cómo inclinarlos y cuál será el retorno de inversión a largo plazo”, explicó el investigador Shree Nayar.
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El método, descrito en la revista científica Solar Energy, utiliza una sola imagen tomada desde la ubicación del panel para calcular la radiación solar que recibirá a lo largo del tiempo. A partir de esa fotografía, el sistema analiza sombras, reflejos, orientación del entorno y datos climáticos históricos para estimar la producción energética.
El desafío de generar energía en ciudades
A diferencia de las plantas solares en campo abierto, los entornos urbanos presentan obstáculos, como edificios, postes y señales que bloquean la luz y generan sombras. Estos “cañones urbanos” dificultan estimar cuánta energía puede producir un panel.
Los métodos tradicionales suelen ser costosos y poco precisos, ya que no consideran bien la luz difusa ni los reflejos. Según el estudio, la radiación reflejada por edificios puede aportar cerca del 12 % de la energía total e incluso convertirse en la principal fuente cuando el panel está en sombra.
Una herramienta para optimizar inversiones
El sistema permite estimaciones casi instantáneas con equipos accesibles, lo que facilita planificar instalaciones solares tanto a gran escala como a nivel doméstico.
Esto es relevante en un contexto de creciente demanda eléctrica, impulsada por centros de datos, vehículos eléctricos y sistemas de calefacción. En este escenario, optimizar instalaciones existentes puede ser tan importante como expandir la infraestructura.
El estudio también destaca el potencial de superficies poco utilizadas, como las fachadas de edificios. Pruebas en el campus de Columbia mostraron que paredes verticales pueden generar suficiente energía para contribuir de forma significativa al consumo.
Los investigadores concluyen que, con los costos actuales, muchas superficies podrían generar energía, pero el desafío es identificar cuáles lo hacen de manera eficiente. (I)