The Mukaab, uno de los proyectos más llamativos de Arabia Saudita quedó en pausa, luego de que su construcción fuera suspendida por parte de las autoridades.
De acuerdo a Eco News, el gigantesco edificio cúbico de 400 por 400 metros estaba concebido como un ícono futurista capaz de albergar en su interior el equivalente a numerosos rascacielos. Hasta ahora se sabe que las obras apenas habían avanzado más allá de la excavación inicial mientras se revisa su viabilidad financiera.
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Un proyecto ambicioso detenido, ¿qué pasó?
El cubo formaba parte del ambicioso distrito urbano New Murabba en Riad, que incluiría hoteles, viviendas, comercios y una cúpula digital inmersiva. El proyecto completo tenía un costo estimado de 50.000 millones de dólares y buscaba albergar más de 104.000 viviendas, además de generar empleo y aportar significativamente al PIB nacional.
Con unos 2 millones de metros cuadrados de superficie interior, el edificio habría sido uno de los más grandes del planeta. Sin embargo, expertos cuestionaron su coherencia con los objetivos climáticos del país, especialmente al tratarse de una estructura cerrada en una de las regiones más calurosas del mundo, que dependería de refrigeración e iluminación artificial durante todo el año.
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Un informe del Instituto de los Estados Árabes del Golfo en Washington advirtió que megaproyectos de este tipo pueden aumentar las emisiones, el consumo de recursos y la pérdida de hábitats.
Además, la construcción masiva de hormigón y acero tiene una huella climática considerable, mientras que el enorme consumo de agua necesario en una ciudad desértica aumentaría la presión sobre sistemas de desalinización energéticamente intensivos.
Esta pausa llega en un momento en que la planificación urbana global exige reducir emisiones y mejorar la eficiencia energética. Arabia Saudita impulsa programas ambientales como la Iniciativa Verde Saudí, lo que abre la puerta a alternativas urbanas más adaptadas al clima desértico, con espacios verdes, transporte público eficiente y edificios de bajo consumo energético.
Por ahora, el megaproyecto permanece detenido y el futuro del terreno sigue abierto. La decisión final sobre qué se construya allí será clave para evaluar si el país prioriza un desarrollo urbano compatible con sus promesas climáticas y con una mejor calidad de vida para sus habitantes.
(I)