Su gran autoestima y egocentrismo fueron casi o tan grandes como sus aportes en el mundo de la moda. El modista francés Pierre Cardin, diseñador visionario y pionero del prêt-à-porter (ropa de lujo en serie), falleció este martes a los 98 años, anunció su familia a la AFP.

Cardin, hijo de inmigrantes italianos que se convirtió en un hombre de negocios mundialmente conocido, murió por la mañana en el hospital americano de Neuilly, al oeste de París.

En una entrevista con este Diario, en el 2004, aseguró que la suerte no jugaba ningún papel importante en su vida, pues, el creía en el trabajo duro; el que realizó desde que partió de la ciudad de Vichy en 1945 a la edad de 16 años, en pleno periodo de racionamiento y pobreza causados por la Segunda Guerra Mundial, como contó en la entrevista.

Primero llegó a la célebre Casa Paquin, donde se confeccionaban los trajes para la película La Bella y la Bestia, un clásico del cine mundial. “Como era alto, bien parecido, de proporciones atléticas y con mucha simpatía, Jean Cocteau y Christian Bérard decidieron que los trajes se harían sobre mi cuerpo y así me transformé en el primer modelo hombre, lo que me dio la oportunidad de estar cerca de Jean Marais y otros grandes de la época y de marcar el inicio de mi carrera”.

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Posteriormente se formó por tres años en la casa Christian Dior, la abandonó en 1950 para fundar su propia firma, y presentó en 1953 su primera colección. "En Dior aprendí la elegancia, evidentemente", afirmó a AFP en el 2019.

Pierre Cardin abrió antes que muchos otros un "puesto" en un gran almacén e hizo desfilar a hombres. Así mismo, adoptó un sistema de licencias a gran escala que le aseguraba una difusión en el mundo entero, estampando su nombre en productos tan variados como corbatas, cigarrillos, perfumes o agua mineral.

"Es un día de gran tristeza para toda nuestra familia, Pierre Cardin ya no está. El gran diseñador de moda que fue, atravesó el siglo, dejando a Francia y al mundo un legado artístico único en el mundo, pero no sólo", escribe su familia en un comunicado.

"Estamos orgullosos de su tenaz ambición y de la audacia que demostró a lo largo de su vida. Hombre moderno con múltiples talentos y una energía inagotable, se involucró muy pronto en los flujos de la globalización de bienes y el comercio", continúa el texto.

Pierre Cardin tenía “museo” un situado en Saint-Ouen (periferia de París), de 3.500 m2 destinados a la moda, 3.500 m2 para los muebles, y tiene unos 10.000 modelos que fue guardando desde el principio de su carrera.

"Italiano de nacimiento, Pierre Cardin nunca olvidó sus orígenes, al mismo tiempo que muestra un amor incondicional por Francia", escribe su familia.

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"Consagración suprema, es finalmente el primer modisto en entrar en la Academia de Bellas Artes, haciendo que la moda sea reconocida como un arte de pleno derecho. Prueba de esto es hoy su espada de académico que creó el mismo y en la que están grabados los símbolos de su éxito", concluye el texto.

Su inspiración en la moda

El cosmo y futurismo siempre tuvieron una gran influencia sobre sus diseños. Así lo confirmó en la entrevista con este Diario. También comentó de su fascinación por el viaje del hombre a la luna y que tuvo el privilegio de asistir la conferencia de astronautas en Mongolia, al final de los años 60. Cardin se probó el traje del primer hombre que pisó la luna.

Cardin en Ecuador

Los trabajos de la eminencia de la moda llegaron, en el 2015, a la cadena ecuatoriana De Prati, la que adquirió una colección para hombres de Pierre Cardin que incluía prendas con muchos detalles, aplicaciones y estampados.

Su vida amorosa

Tenía siempre las mejores palabras y descripciones para él y su vida. En el 2004 en una entrevista para EL UNIVERSO dijo: “No solo he triunfado en mis negocios sino también en mi vida privada. Vea usted, no puedo quejarme, ¿qué más puedo pedirle a la vida? Siempre tuve éxito en el amor, he amado y he sido amado por seres extraordinarios y cuando se ama... He obtenido todo lo que he deseado en amor y poder”. Cardin mantuvo una relación amorosa con Jeanne Moreau por casi cinco años (entre 1960 y 1965).