Ya se le está pasando el tiempo. El reloj biológico marca presión. Va a parecer la abuela en lugar de madre. ¿Por qué no tienes hijos? ¿Quién la va a cuidar cuando seas anciana? Pueden ser algunas de las afirmaciones o interrogantes que les toca enfrentar a las mujeres que por tener otras prioridades decidieron postergar, le dijeron un no rotundo o simplemente tomaron otro concepto sobre la maternidad.

El paso del tiempo ha presentado nuevos escenarios para las mujeres, incluso mayores oportunidades. "Yo creo que el siglo XXI está siendo el siglo de la mujer, es el siglo de la conquista de muchos escenarios donde va a cobrar gran protagonismo, pero son escenarios que requieren preparación, formación...", dice Manuel Herrera, Ph. D. en Sociología y director académico de Relaciones Internacionales de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR).

Según Herrera, desde hace bastante tiempo, especialmente en las sociedades más avanzadas, la mujer empieza a ocupar el escenario público y empieza a desempeñar otras series de roles que no solamente son de carácter doméstico. Reconoce que hay todavía muchos escenarios que están dominados por el hombre; sin embargo, resalta el papel de las mujeres en la política, son empresarias, rectoras en universidades o de las que ocupan puestos claves dentro de los medios de comunicación.

¿Es egoísta una mujer por no ser madre? Herrera indica que eso depende de la sociedad. "Eso quizás está más presente en sociedades tradicionales, en las que se mantienen esos roles y esos espacios, roles domésticos para la mujer..., pero en las sociedades avanzadas, como las europeas o anglosajonas, esa presión con respecto a la mujer ha quedado totalmente en un segundo término y se está viendo la paridad, la igualdad entre hombre y mujer...", afirma.

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En ese contexto, el sociólogo señala que si contempla las sociedades avanzadas como la europea se puede encontrar que se ha reducido la edad genésica de la mujer, la edad en que puede tener hijos y explica el porqué. "Porque se retrasa no solamente el matrimonio sino cuándo tener el primer hijo y si antes esa edad genésica estaba en los 22 y 44 años, actualmente la mujer en las sociedades avanzadas decide tener su primer hijo entorno a los 37-38 años, hecho que también pone de relieve porque hemos asistido al tránsito de familias extensas a familias nucleares y a lo que hoy llamamos nuevas formas familiares", señala.

A esto también agrega que es una decisión personal, en el cual el concepto de la felicidad está detrás de todo ello, puesto que hay personas que consideran que su felicidad está más puesta en la maternidad y en los roles domésticos; en cambio, otras que ubican más a la felicidad en su realización personal y profesional. "Creo que entrar en el control social, en la presión, es que puede ejercer la sociedad, es más bien propio de sociedades en vías de desarrollo que en sociedades avanzadas, en donde se respeta mucho más lo que son decisiones personales", reitera.

Planificación

En el campo psicológico, según Zahyra Jorgge, psicóloga clínica y máster en resolución de conflictos y mediación, es mucho mejor que una mujer o una pareja pueda planificar y por ello aconseja que desde temprana edad se les imparte el concepto de lo que es la planificación y prevención.

Para Jorgge la mujer debe estar equilibrada en su gestión adecuada de sus emociones, en proyectarse a lo que quiere, "porque sino esto también va a afectar a estar mujer que no desea no tener hijos, pero en realidad, no es que no tenga un instinto materno sino que más bien ella toma de prioridad en la actualidad otro tipo de motivaciones" y cita como ejemplo la situación económica. "En la actualidad uno sabe que con un sueldo básico no le alcanza para mantener a una familia, ya sea que la pareja trabaje y tenga un sueldo básico, eso no va a alcanzar, entonces uno ya tiene otro tipo de visión, otro tipo de proyección de vida, porque todo esto que se maneja de planificaciones o de prevención esto es un proyecto de vida...", explica Jorgge.

La psicóloga clínica sugiere en trabajar en el fortalecimiento de su autoestima, de mantenerse equilibrada emocionalmente, para que pueda tener las bases de su personalidad adecuada "para que a pesar de las críticas, de los rumores o de esta insistencia...ella pueda decir no" y al momento de responder a las interrogantes saber expresarlas respetuosamente sobre la decisión tomada por las razones que tenga como proyecto de vida.

Sin embargo, la firmeza puede tomar otro rumbo. "Muchas veces el ser humano es cambiante", dice Jorgge. Esto porque ya se encuentra emocional y económicamente listo, incluso hasta con pareja. "Porque muchas veces aún estamos solteras y decimos que cuando llegue la persona indicada pensaré si voy o no a tener un hijo con él", sostiene.

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Un hijo no solamente puede ser biológico, afirma la psicóloga, en la actualidad hay varias opciones para convertirse en padres, porque además de cumplir ese sueño de pronto postergado detrás de ello también hay una responsabilidad. "Lo importante es que cuando uno se sienta preparada para ser madre es ahí cuando uno debe de tenerlo, porque sino uno no está preparada, incluso se da mucho el estrés posparto, en donde la mamá da a luz y a su hijo ya no lo quiere, y es ahí cuando dejan a sus hijos abandonados...", señala Jorgge, que actualmente cursa un doctorado en Psicología en Argentina.

Reloj biológico

"La mejor edad para ser mamá debe ser alrededor de entre los 25 a 35 años. Todo depende de la condición de ovulación de una mujer...", indica Patricia Daza, gineco-obstetra, especialista en fertilidad.

¿Cuál sería el riesgo de embarazarse a partir de los 35 años? "A partir de los 35 años realmente va descendiendo la reserva ovárica, los óvulos envejecen más pronto...", responde Daza, quien es miembro de la American Fertility.

"En una mujer se mide la reserva ovárica, la hormona antimulleriana, hay mujeres que incluso en los 40 años están perfectas, pero no es una constante, sí cambian, al decir envejecen... los óvulos son de menor calidad, de menor tamaño y con poca producción de progesterona", agrega Daza.

Asimismo, señala que después de los 35, es difícil un parto normal.

¿Qué es la prueba hormona antimulleriana? Según la ginecóloga, este examen se puede realizar desde los 35 a 40 años y sirve para revisar la reserva ovárica, incluso si usa anticonceptivos. "Hay pacientes que a los 42-43 años están perfectos sus valores. Es importante ver objetivamente si estás ovulando..., valorar la fecundidad, la fertilidad tiene que ser valorada...", reitera.

Los niveles normales de la hormona antimulleriana es de 1.2 a 3 nanogramos por mililitro. Si la reserva está por debajo de 1.1 ng-ml es una baja reserva, lo que significa que es muy poca la posibilidad de un embarazo. (I)